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11/02/2022

La historia de la nena que vio 18 veces a la Virgen

El 11 de febrero de 1858, en un pequeño pueblo de Francia, la niña Bernardette Soubirous tuvo la primera de muchas apariciones de la Virgen.
La historia de la nena que vio 18 veces a la Virgen
La historia de la nena que vio 18 veces a la Virgen

Bernardette murió a los 35 años y fue hecha santa por el Papa Pío XI. Tenía 14 años y creció en el seno de una familia pobre y analfabeta. Un día estaba con su hermana y una amiga recogiendo leña y entonces una ráfaga de viento dio paso a la primera aparición de la Virgen María.

La joven declaró que: “Vi a una Señora vestida de blanco: llevaba un vestido blanco, un velo también de color blanco, un cinturón azul y una rosa amarilla en cada pie”. La aparición siempre hablaba con Bernardette en patois, lengua occitana que se usa en la zona y la aparición siempre se dirigió a ella usando el “usted” (voi) por ejemplo como cuando le solicita a Bernardita: “Boulet aoue era gracia de bié aci penden quinze días” (”Me haría usted el favor de venir aquí durante quince días”).

Luego de la sexta aparición, interrogan a Bernardette por un comisario. En el textual de la trascripción de la indagatoria podemos leer: “Entonces, Bernardette, ¿vas todos los días a Massabielle?”. “Sí, señor”. “¿Y ves algo bonito?”. “Sí, señor”. “¿Así que ves a la santa Virgen?”. “Yo no digo que he visto a la santa Virgen”. “Ah, bueno. Tú no has visto nada”. “Sí. Algo he visto”. “¿Qué has visto?”. “Algo que era blanco”. “¿Algo o alguien?». “Aquerò tiene la forma de una joven”. “¿Y no te ha dicho: soy la santa Virgen?”. “Aquerò no me lo ha dicho”.

Tras varias apariciones, el jueves 25 de marzo cambió todo. En otro textual con la joven se lee: “Señorita (le dice a la aparición), ¿tendría la bondad de decirme quien sois, por favor?”. Aquerò sigue sonriendo en silencio, pero Bernardette esta vez insiste. Entonces, levantando los ojos al cielo y juntando las manos a la altura del pecho le responde: “Que soy Immaculada Councepciou”” que traducido significa “Yo soy la Inmaculada Concepción”. Y esa es la posición escultórica de la Virgen de Lourdes que se observan en todas las grutas del mundo. La posición que adopta en el momento que dice su nombre. 

Cuatro años después de la primera aparición, el 18 de Enero 1862, el obispo de Tarbes Monseñor Bertrand-Sévère Laurence firmó el decreto aprobando las apariciones: “Juzgamos que la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, se ha aparecido realmente a Bernardette Soubirous, el 11 de febrero de 1858 y los días siguientes, hasta dieciocho veces, en la Gruta de Massabielle, cerca de la ciudad de Lourdes. Que esta aparición reviste todos los caracteres de la verdad, y que los fieles tienen fundamento para creerla como cierta. Humildemente sometemos nuestro juicio al Juicio del soberano pontífice, que está encargado del gobierno de la Iglesia universal”.

¿Qué fue de la vida de Bernadette?

Luego de las apariciones se la acoge como interna en el hospicio de Lourdes dirigido por las hermanas de la caridad de Nevers, allí pasó 8 años. En agosto de 1864 solicita ser admitida en la congregación de las hermanas y así, el 3 de junio de 1866 abandona para siempre su pequeña ciudad y, sobre todo, se despedirá de la gruta. Nunca más volverá a ella. El 30 de octubre de 1867 Bernadette pronunció sus votos temporarios y finalmente los votos perpetuos. Ahí se transforma en Sor María Bernarda.

Sufrió mucho en su vida un tumor en la rodilla y una tuberculosis pulmonar, iban erosionando su existencia y le causaban grandes dolores. Con solo 35 años fallecerá el 16 de abril de 1879 a las 15:15. Sus últimas palabras fueron: “La he visto otra vez... ¡Qué hermosa es! Madre, ruega por mí que soy pecadora”. Fue enterrada en la Capilla Saint Joseph, situada en el jardín del convento.

Su cuerpo fue sometido a tres exhumaciones en 1909, 1919 y 1925. Estas exhumaciones certificaron que sus restos se han mantenido relativamente intactos.

 El 8 de diciembre de 1933, durante el “año santo de la Redención y Jubileo extraordinario el papa Pío XI proclamó “santa” a Bernadette Soubirous. Hoy, con una población de aproximadamente 15.000 habitantes, Lourdes recibe la visita de unos 9.000.000 de peregrinos por año.

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