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30/12/2021

Paseaba chicos a caballo en la Costanera, pero se lo prohibieron: “Quiero trabajar, no vender lo que tengo”

Si bien la promesa está, Matías Fernández sostiene que desde marzo espera que lo dejen realizar su actividad. "Presenté todo impecable, pero hacer todo desde lo legal no alcanza".
Paseaba chicos a caballo en la Costanera, pero se lo prohibieron: “Quiero trabajar, no vender lo que tengo”
Paseaba chicos a caballo en la Costanera, pero se lo prohibieron: “Quiero trabajar, no vender lo que tengo”

En marzo de este año, cuando las actividades empezaron a volver a la normalidad, quien no lo pudo hacer es Matías Fernández, un joven de la zona que le dedica su vida a los caballos. Si bien trabaja en la Escuela El Manso, su otra fuente de ingreso venía de los paseos que realizaba en la Costanera de Viedma. Ponía sus animales a disposición para que los más chicos den una vuelta.

En su momento, los vecinos lo podían encontrar los sábados y domingos durante la tarde. Se instalaba cerca del Parque Ferreira y esperaba a que los menores se acercaran con sus padres. “Quiero trasmitir que la juventud no está perdida, acá estoy yo tratando de salir adelante en el día a día, con mis caballos, que me acompañan desde muy chicos", contó en su momento.

Desde entonces a esta parte comenzó a golpear puertas, a llevar todos los papeles y trámites que le pidieron, pero sostiene que nadie le da una solución. Necesita un espacio acorde, pero lo llevan de un lado para otro y, mientras tanto, el tiempo sigue pasando.

“Presenté la primera nota en marzo, pero desde entonces solo encuentro trabas. En un momento me dijeron que sí, que me autorizaban, pero fue solo una ilusión. Insistí y me dijeron que una posibilidad es el hipódromo, pero no me sirve. Yo tengo que trasladar los animales por mi cuenta, además que la gente no va a ir hasta allá para realizar los paseos, porque esto es algo recreativo”, le contó Fernández a NoticiasNet.

Por otro lado, remarcó que si bien lo ideal es el Parque Ferreira, a esta altura, ya no le importa el espacio, siempre y cuando sea dentro del radio en el que se mueve la gente. “Estoy viendo la plaza que está en frente de las letras de Viedma, pero no sé, porque la espera me desespera. Uno trata de hacer todo bien desde lo legal y parece que no alcanza”.

“Presenté todo, desde los seguros con los que iba a trabajar por cualquier eventualidad, la documentación equina, todos los protocolos, estaban todos de acuerdo. Llevé todo impecable, no hubo nada que aclarar, pero bueno, sigo esperando”, agregó Matías.

“La verdad es que en el campo se está pasando por una sequía importante, por malarias y este ingreso sería de gran ayuda, por eso mi desesperación para poder trabajar. Estoy pidiendo solo eso: poder trabajar. La alternativa no tiene que ser vender lo que uno tiene, sino trabajar con eso, pero no me dejan”.      

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