Publicidad
 
23/10/2021

¿Dónde están Pazos y Montenegro?: los dos prófugos de Viedma se convirtieron en fantasmas

Uno se fue tras romper una tobillera, mientras que el otro piloteó una moto que quedó servida afuera del Penal 1. Quedó un peligroso mensaje de que cualquiera se puede escapar y desaparecer.
¿Dónde están Pazos y Montenegro?: los dos prófugos de Viedma se convirtieron en fantasmas
¿Dónde están Pazos y Montenegro?: los dos prófugos de Viedma se convirtieron en fantasmas

Viedma sufrió la huida de dos peligrosos ladrones y lo preocupante es que no hay ni una sola pista para seguir. Es decir, los malvivientes podrían seguir en la provincia como así también ya pudieron haber pisado otro territorio nacional o incluso haberse ido del país.

Uno de los malhechores convertido en fantasma es Lucas Pazos, de quien nada se sabe desde hace 68 días. El joven se encontraba con una tobillera electrónica, tras ser imputado por el robo a un recaudador de estaciones de servicio, con un botín de 3 millones y medio de pesos.

Pazos dejó el dispositivo arriba de la mesa y se fue sin decirle nada a nadie. Luego envió fotos sacadas de Internet en sus cuentas sociales, para despistar a la Justicia.

En su historial tiene varios intentos de fuga. Sin ir más lejos, en julio de 2017 intentó irse del penal N°1 de Viedma escondido en un cochecito de bebé.  Para esto recibió la ayuda de dos visitantes que habían acudido al lugar con un bebé.

Cuando buscó la retirada se dieron varios episodios curiosos: la pareja intentó partir con el pequeño en brazos, al cochecito se le trabó una rueda en el camino de tierra, quien lo llevaba hacía mucha fuerza para un supuesto carrito vacío, y todo esto lo delató y lo agarraron. 

Más atrás en el tiempo, en 2016, junto a otras dos personas ingresaron a una propiedad vestidos con el uniforme de una empresa de limpieza. Fueron detenidos y en octubre de ese año se dieron a la fuga de una manera insólita. Con la utilización de un crique torcieron los barrotes de la celda y se fueron. Durante el verano decidieron irse de vacaciones a la Costa Atlántica y allí fue recapturado, el 29 de diciembre de 2016, a unos pocos kilómetros de Miramar.

Montenegro

Por otro lado, ya pasaron 10 días de la huida de Pablo Daniel Morales Montenegro del Penal 1 de Viedma. Tampoco se sabe nada de su rastro.

El convicto misteriosamente encontró el portón de la unidad abierto y por casualidad o por causalidad justo apareció una moto apta para correr. No lo dudó ni un segundo y se fue hacia rumbo desconocido.

Al igual que Pazos es otro experto en fugas. Este interno de 43 años ya se había fugado en 2015 de la misma cárcel, vestido de mujer. Lo hizo con una peluca y una vincha que ocultó su lunar en la frente, una característica distintiva.

En 2006 Montenegro ya había escapado de la Unidad Federal de Roca, donde purgaba una condena de 7 años por falsificación, y también lo hizo disfrazado de mujer.

Tiempo después lo atraparon en Mendoza por robos, pero el 7 de septiembre de 2014 lo hizo de nuevo: con maquillaje y bijouterie se fue del Complejo San Felipe de Mendoza como si hubiera sido una novia que estaba de visita. Los penintenciarios cuyanos fueron más astutos y lo agarraron en un segundo puesto de control.

Teniendo en cuenta que ya había pisado suelo mendocino, no se descarta que Montenegro esté en otra provincia o incluso en un país vecino, dado que todos los puestos camineros fueron bastante blandos apenas escapó.

Lo cierto es que ya hay dos prófugos a los que parece que se los tragó la tierra y quedó un peligroso mensaje de que los reos se pueden fugar en cualquier momento, debido a que no son garantía fiel ni las tobilleras ni estando adentro de un pabellón.