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28/09/2021

"Arrancaron mi vida": la desgarradora carta de la madre de una de las víctimas de la masacre de Patagones

"Cada día es la muerte", escribió con pesar Marisa Santa Cruz, quien tuvo en su vientre a Federico Ponce, asesinado por Juniors Solich.
"Arrancaron mi vida": la desgarradora carta de la madre de una de las víctimas de la masacre de Patagones
"Arrancaron mi vida": la desgarradora carta de la madre de una de las víctimas de la masacre de Patagones

Marisa Santa Cruz, madre de Federico Ponce, quien fue uno de los tres asesinados en la masacre escolar de Patagones, escribió una misiva a los magistrados en ocasión de los agravios planteados por la Dirección de Escuelas.

Es que 17 años después, la titular del Juzgado Federal N°2 de Bahía Blanca, María Gabriela Marrón condenó a la Dirección General de Cultura y Educación Bonaerense por negligencia 

La provincia apeló la resolución y dijo que el hecho no pudo haberse evitado.

Parte del texto de la madre: 

¿Quién soy? ¡Soy la mamá de Fede! Desde el 28 de septiembre de 2004, dejé de ser yo. Nunca más lo fui. Ese día pasé a ser la mamá de Fede. No es que no lo fuera. Sí, con mucho orgullo era la mamá de Gonzalo, de Maximiliano y de Federico. La diferencia es que desde el 28/09/2004 solo pasé a ser la mamá de Fede. Digo que dejé de ser yo, porque a partir de ese momento, mi vida dejó de ser tal. Los proyectos, los sueños, el matrimonio y hasta mis otros hijos fueron encapsulados en mi mente, para solo pensar y repensar en la masacre.

En la terrible masacre anunciada por el pedido de auxilio del papá de Juniors al Gabinete de la escuela, los mensajes de Juniors en el pizarrón, los pedidos de las alumnas al preceptor, una escuela donde el personal estuvo sordo y ciego.

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Mi vida transcurría en forma tranquila, sin holgura pero vivíamos, Gonzalo estudiando en La Plata, Maximiliano ya había definido entrar a estudiar en Prefectura Naval y Federico, también definido pero a dos años de terminar la secundaria. Siempre fui madre presente en cada una de las actividades de mis hijos, siempre los acompañé y principalmente en su educación. El tiempo dedicado a ellos nunca faltó, ya que siento que los hijos son lo más importante en la vida. En el año 2004, la mayoría de mi tiempo estaba dedicado a Fede. Ya que sus hermanos eran más independientes por su edad y el más chico y mimado; sus compañeros venían mucho a casa ya que Fede, muy buen estudiante y con mucha facilidad en el aprendizaje, les ayudaba en las tareas, además de grabarles música y cantar en todo momento. Era la alegría del hogar, de la familia toda.

Hay que tener en cuenta que desde la tragedia, junto a Tomás, Maximiliano y Gonzalo fuimos los encargados de visibilizar la masacre para que no muera en el olvido. Somos una “ex familia”, hoy desintegrada y disfuncional pero que así y todo nos encargamos de ser la punta de lanza y los que pusieran voz a todos aquellos padres que prefirieron recostarse sobre nosotros, basta con “googlear” sobre “masacre de patagones” o “Escuela Malvinas Patagones” para corroborar esto, en todos lados aparecemos nosotros nucleando el asunto. ¿Acaso esto no es valorable como daño moral o como quieran llamarlo? Injusto sería no ponderarlo. Los padres, la mayoría, hemos protegido a nuestros hijos de todos los peligros existentes y de muchos otros que nos imaginamos, de los cuales también cumplíamos satisfactoriamente nuestro rol, pero pensar que en la escuela nadie, nadie iba a proteger o cuidar de ellos… eso no tiene perdón.

Desde el 28/09/2004 sigo preguntándome por qué se llegó a la MASACRE, con tantos avisos que tuvo la escuela. Gabinete, preceptora, profesores. Muy grave tener tanta indiferencia humana en una institución donde no fabrican tornillos, donde el ser humano es la principal materia. ¡La única materia importante!

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La falta total de responsabilidad en el gabinete, preceptora, profesores y dirección causó muertes y heridos en la población de Carmen de Patagones. En mí, causa diariamente mi muerte. Ojalá ese día, el 28, mi muerte hubiera sido igual que la de Fede. Pero no, esto es inimaginable por quien es madre/padre y no lo vivió. Cada día es la muerte, cada día arrancan mi corazón, mis ojos, pelo, uñas, ARRANCARON MI VIDA TODA.

No tengo resignación: sería la aceptación de algo que NO DEBIÓ SER. La masacre ocurrió porque el personal de la escuela estuvo ausente físicamente y mentalmente. Sin acción de ningún tipo. Los padres del asesino buscaron ayuda en la escuela, pensando que era una institución apta. NO LO ERA y ellos tampoco lo fueron” descuidando” un arma, cargada, y los cargadores. Estaban totalmente en conocimiento de que su hijo sabía disparar, la prueba está, y que su cabeza estaba mal. Que ya había anunciado su suicidio con Dante. Escuela ausente, padres distraídos. UNA BOMBA.

Soy la mamá de FEDE, debo obligarme a cada instante a seguir. A seguir por él. Amaba y luchaba para que cada acto de nuestras vidas familiares, sociales, sea justo. De hecho, su objetivo era ser juez. Y cantante irradiando alegría. Sigo en pie, para que haya justicia por su asesinato, totalmente evitable. FEDE X SIEMPRE. SERÁ JUSTICIA.