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28/09/2021

Volcán de La Palma y dos preguntas sobre volcanes que la ciencia aún no puede responder

Volcán de La Palma y dos preguntas sobre volcanes que la ciencia aún no puede responder
Volcán de La Palma y dos preguntas sobre volcanes que la ciencia aún no puede responder

La ciencia sólo puede aspirar a entender para poder explicar los procesos de la naturaleza, porque no puede detenerla; ni un sistema volcánico como éste, ni la dinámica atmosférica que genera un tifón, ni la dinámica litosférica que acerca y aleja unas placas tectónicas respecto a otras.

Lamentablemente, la ciencia aún no tiene respuesta a las dos cuestiones clave en vulcanología:

-cuándo y cómo ocurre el cebado de la cámara magmática en profundidad que genera y alimenta la erupción en superficie,

-y en qué momento cesa la actividad eruptiva, fundamentalmente de material sólido.

Para la primera pregunta la ciencia dispone de los detalles estudiados en erupciones previas junto a herramientas de monitoreo que, en el caso de La Palma, han funcionado a la perfección para alertar a la población de que el volcán se estaba poniendo nervioso.

Hasta 15 cm de deformación (abombamiento) del terreno y ocho días de seísmos han desembocado en la erupción. Pero hay que reconocer que no se sabía si 4, 15 o 40 cm, así como 5, 8 o 100 días de seísmos serían los precisos antes de la erupción.

Para la segunda inquietud, no es necesario ser científico para asumir que la actividad volcánica termina cuando el reservorio magmático se vacía lo suficiente para relajar la presión interna que lo desestabiliza.

Y la ciencia no ha llegado aún a predecir este punto de control.

A partir de ahora la primera urgencia será atender y compensar lo máximo posible a las familias damnificadas.

Después, cuando el material haya enfriado un poco, leer con esmero la información que el interior del planeta nos ha escrito en el material expulsado por esta erupción.

Las rocas (piroclastos y lavas solidificadas) y sus componentes (minerales y volátiles incluidos) son los testigos de lo ocurrido en profundidad, antes y durante la erupción.

Estudiándolos, se podrá comprender mejor el proceso eruptivo bajo La Palma, de manera que la ciencia siga avanzando y acercándose a precisar mejor las condiciones en las que ocurrirá la próxima erupción, conscientes de que llegará sin que el hombre ni la ciencia puedan detenerla.