Recomendaciones para dejar atrás “el que mal anda, mal acaba”
Ser un haragán y no quemar grasas, entre otras cosas puede transformarse en un problema.
Las principales Enfermedades Crónicas No Transmisibles son la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la enfermedad renal, y se caracterizan por compartir los mismos factores de riesgo: Tabaquismo, mala alimentación, falta de actividad física o consumo excesivo de alcohol.
Sin embargo, la mayoría de estos factores pueden ser modificados por las personas mediante un cambio en el estilo de vida como por ejemplo comenzar con un plan de actividad física adecuado y una alimentación saludable teniendo en cuenta la cantidad y la calidad de los alimentos.
La actividad física, en especial la de intensidad vigorosa, disminuye significativamente el riesgo de mortalidad.
El Departamento Enfermedades Crónicas No Transmisibles del Ministerio de Salud de Rio Negro recomienda, por ese motivo, concretar pequeñas acciones todos los días para cuidar la salud.
Algunas recomendaciones generales son tener hábitos alimenticios saludables, aumentar el consumo de frutas y hortalizas, legumbres, cereales integrales y frutos secos, reducir la ingesta total de grasas, azucares, sodio y de productos comerciales ultraprocesados.
También propone sumar, al menos, 30 minutos de actividad física de intensidad moderada por día, incorporar ejercicios de fuerza muscular.
Aumentar las actividades de la vida cotidiana (tareas del hogar, jardinería, pasear una mascota) caminar más cuadras, bajarse una cuadras antes del transporte público, evitar las posiciones sedentarias por muchas horas.
Los especialistas de Salud propusieron además que por cada hora que una persona pasa sentada, ponerse de pie y realizar una pausa con pequeños movimientos y ejercicios de elongación muscular.
También sugieren implementar ambientes 100% libres de humo de tabaco fundamentando que protegen la salud de todas las personas de los efectos perjudiciales del humo de tabaco, ayudan a los fumadores a fumar menos y a dejar de fumar, previenen el inicio del consumo en niños y jóvenes, y reducen el ausentismo laboral y escolar aumentando la productividad.