La sequía extrema obliga a cortar las “quemas controladas”
El Servicio Provincial de Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) recibió informes lapidarios sobre la sequía, de parte de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) y del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Con estos reportes, según Jorge Chiriotti, titular del SPLIF-Zona Este, adelantó a NoticiasNet que se está hablando con integrantes de cuerpos de bomberos y Defensa Civil de la provincia para evaluar “un posible corte anticipado”.
Este tipo de operaciones que se realizan con el asesoramiento del SPLIF o personal de bomberos tienen su temporada hasta octubre.
“Si esto sigue así por la sequía, muy probablemente anticipemos el corte de las ‘quemas’”, insistió.
La medida apunta a evitar inconvenientes como consecuencia de las altas temperaturas que se avecinan, y la baja humedad.
Este tipo de prácticas –usuales en zonas suburbanas y rurales- está regulado por el Decreto provincial N° 64/2020.
Faculta al SPLIF a ser autoridad de aplicación en la extensión de permisos de quemas o reducción del combustible con el objeto de reducir material vegetal derivado de distintas labores agrícolas y/o forestales.
Se entiende por quema controlada o simplemente quema, el uso del fuego en forma dirigida conforme a las normas técnicas preestablecidas, con el fin de mantener el fuego bajo control y cuya finalidad es la eliminación de vegetación tal como matorrales, pastizales, en vías de comunicación (banquinas de caminos, vías férreas y otras) o vegetación muerta en montículos o fajas dentro de un área determinada.
En forma privada hay chacareros que apelan a esta técnica cuando necesitan ralear una cosecha de cebolla y es más barato encender fuego para utilizar máquinas agrícolas con rastra.
Por otra parte, los ganaderos hacen el mismo uso para renovar pastos, y la hacienda tenga nuevo verdín en el invierno.
Los problemas surgen cuando no se atiende bien la situación y el fuego se sale de carril.