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25/08/2021

Día del Peluquero: las anécdotas de un referente de Viedma

Alberto Ottolini lleva casi 52 años en el rubro y vivió todos los cambios de estilo. Sin embargo, aclara: "Los cortes que está de moda ahora los hacíamos hace 35 años, pero tenían otro nombre" .
Día del Peluquero: las anécdotas de un referente de Viedma
Día del Peluquero: las anécdotas de un referente de Viedma

Si bien los tiempos cambiaron, para la gran mayoría ir a la peluquería es todo un plan. Uno no va a la que le queda de pasada, no lo toma como un trámite, o cosa por el estilo. A la hora del corte, se busca conseguir y trasmitir una imagen. Para esto, cuando se da con el peluquero indicado no se lo abandona por nada del mundo. Se convierte en uno más de a familia.

Hoy, 25 de agosto, se celebra el Día del Peluquero. La primera vez que se festejó fue en 1877, cuando el peluquero y director teatral Domingo Guillén, organizó un gran festejo con sus colegas. Gracias a ese reunión se llevó adelante la creación de la Sociedad de Barberos y Peluqueros.    

Por ese acto, 1940, durante el Congreso Nacional de Peluqueros que se hizo en la ciudad de Pergamino se designó oficialmente el 25 de agosto como el  día de conmemoración y desde entonces, estas personas que hacen arte con las tijeras en sus manos, le hacen un guiño a la historia. 

A raíz de esto, Radio Noticias (105.5) dialogó con Alberto Ottolini, uno de los peluqueros de más trayectoria en Viedma. Para los entendidos, se trata de una de esas personas que se suelen buscar por su experiencia en el rubro, pero que además le imprime pleno conocimiento en los distintos estilos; los clásicos y los modernos.

Alberto llegó a Viedma en enero de 1970 proveniente de Bahía Blanca e inmediatamente inauguró su peluquería, hace casi 52 años. Desde entonces no descansa poniéndole todo su empeño a la profesión.  "Yo soy nacido en Patagones, pero por el trabajo de mi papá hasta mi adolescencia viví en Bahía Blanca".

Sobre como lleva adelante su labor, él sostiene que a diferencia de lo que suelen hacer algunos de sus colegas, el prefiere el orden dentro del local: "Todo mi vida trabajé con turnos por una cuestión de organización. Antes de la pandemia había peluquerías que era por orden de llegada y hoy no lo pueden hacer".

Sobre los tiempos que corren, distintos a los de sus comienzos, remarcó: "Hoy aparecieron muchas peluquerías con chicos jóvenes, las barberías, con los cortes degradé, que parece nuevo, pero es algo que hacíamos hace 35 años. Pasa que antes los llamábamos cortes americanos o corte de soldado".

Continuando con el cambio de época, manifestó: "La gente de mi época, todos utilizábamos tijera y peine. Hacemos lo mismo que hacen con la máquina de cortar pelo, pero con tijera y peine. Con la máquina es mucho más rápido...yo alcancé a usar las máquinas manuales, que sabés como te dejaban los dedos...".

Por otro lado, habló de las consecuencias que le trae el oficio: "El peluquero, por lo general, tiene varices. Uno está 14, 15 horas parado todos los días y te repercute. Con los años aparece el tema del pulso, que gracias a Dios yo estoy muy bien de pulso y mis manos están perfectas. Pero el cuerpo pasa factura".