Sorbos de caña con ruda para espantar las malas ondas del invierno
Un tradicional negocio de artesanías, productos regionales y artículos regionales hizo punta ayer ofreciendo a sus clientes, licor de caña con ruda.
La presentación se hizo en petacas diseñadas especialmente para la ocasión, a razón de la módica suma de 350 pesos, según los compradores que se sumaron al ritual.
Incluso, los encargues se llevaron a sus clientes a los domicilios por intermedio de los sistemas de deliverys.
En su página de Facebook ofreció el producto, y luego agradeció a los clientes deseándoles que pasen un hermoso día “lleno de prosperidad, salud, amor y felicidad”.
Tomar caña con ruda el primer día de agosto es una costumbre que no pierde adeptos.
La leyenda indica que así, se cumple con este ritual que atrae la salud y la suerte, y aleja la envidia y los maleficios.
Algunos prueban siete sorbos, tres tragos, uno largo, un vaso entero, y siempre en ayunas. Otros, no acostumbrado a la bebida, prueban una pequeña copa, incluso a última hora.
Esta costumbre, enraizada en el norte argentino (más específicamente en las provincias de Misiones y Corrientes), se ha extendido por todo el país. De hecho, se celebró en Viedma.
Se trata de una tradición milenaria, que proviene de los pueblos originarios de América que reconocían en la ruda múltiples propiedades medicinales contra los parásitos y malestares gastrointestinales.
Además, se dice que su uso sirve para calmar el ardor y la irritación de picaduras de bichos y alimañas.
Como en agosto se producían grandes lluvias, que junto al frío causaban muchas muertes en la población y en el ganado, crearon este remedio natural donde se mezcla la caña con la ruda para superar estos problemas.