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03/08/2021

Cuando la necesidad laboral es desesperante, y muchos caen en un embudo

Cuando la necesidad laboral es desesperante, y muchos caen en un embudo
Cuando la necesidad laboral es desesperante, y muchos caen en un embudo

Conseguir un trabajo no es una tarea fácil. Nunca lo ha sido, y menos en los tiempos que corren.

Cuando la Secretaría de Estado de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) abrió  una convocatoria para cubrir 36 vacantes para cargos profesionales, administrativos, de mantenimiento y de servicios de apoyo en distintas localidades de la provincia, el staff nunca imaginó lo que ocurriría.

Para esa cantidad de puestos se anotaron un total de 6.000 personas hasta el 12 de mayo en que cerraron las inscripciones, según confirmaron a NoticiasNet en el organismo.

Desde Recursos Humanos se comenzó con el proceso de selección con exámenes y visado de antecedentes de los postulantes.

Y una vez que se conocieron los resultados, empezaron las molestias y los cuestionamientos. 

Las redes sociales se llenaron de desazón y enojos. También hubo quejas puntuales que llegaron a este medio.

Frente a esta situación, hubo una explicación oficial sobre lo ocurrido, de parte de la titular de Recursos Humanos del organismo, Vanesa Roussiot.

Indicó que el reglamento único –que se cuestionó- “es el de Convocatorias, y el tema que se hiciera un examen fue para jerarquizar los puestos”.

Frente a la falta de entrevistas, aclaró que “nunca dijimos que íbamos a entrevistar a todos (los postulantes)".

Sostuvo que una vez que aprobaron 1.400 personas para 36 puestos “yo miré los 1.400 exámenes, y es verdad que priorizamos a quienes se sacaron 10".

Roussiot explicó el mecanismo de elección señalando que “había 120 personas para un puesto” por lo tanto “empezamos con los que obtuvieron la calificación 10, y fuimos separando los antecedentes”.

Señaló que si bien era importante el examen, también “miramos los curriculum porque es muy importante el grado académico, y la experiencia”.

La funcionaria continúo precisando que había muchos recién recibidos y esto “era un combo (con años de graduación y experiencia)” y además “miramos los domicilios porque muchos eran de Patagones, provincia de Buenos Aires, y para lograr un contrato, deben tener domicilio en Río Negro”.

Para las selecciones también intervinieron los referentes de distintas áreas de la SENAF, y los delegados de aquellos lugares del interior de la provincia que estaban requiriendo personal.

Admitió que  en 6.000 personas "no van a estar todas contentas, sobre todo en este momento que vivimos que la gente necesita trabajo, es cierto que (muchos) se sintieron frustrados, y lo lamento" pero "esto se hizo lo más transparente" posible.

“Si hay algo (para hacer autocrítica) es que se hizo muy largo (el concurso) pero el caudal (de postulantes) no dio para hacerlo más corto, fue arduo y transparente”, concluyó Roussiot.