Publicidad
 
12/07/2021

El cartel de Viedma sigue siendo una sala de juegos

A pesar de que ya hubo un incidente y que se advirtió sobre su peligro, con un cartel con letras grandes.
El cartel de Viedma sigue siendo una sala de juegos
El cartel de Viedma sigue siendo una sala de juegos

Al margen de los riesgos que implica subirse al cartel de letras corpóreas de Viedma, persisten los momentos recreativos sobre el monumento.

Incluso, muchos de esos pequeños recreos son alentados por los propios padres. Ya sea para sacarles una foto o para que tengan un rato de paz y que sus criaturas descarguen energías, como se observa en la filmación registrada ayer.

De todas maneras, la prohibición municipal no es antojadiza, ya que en el cartel de advertencia se detalla que es "por razones de seguridad". La despreocupación de los padres se torna aún más incomprensible, cuando a escasos metros existen hamacas, toboganes y cintas para que sus hijos jueguen seguros.

Antecedente que puso el alerta

A fines de abril de este año, en una tarde más parecida a una de verano antes que de otoño, se vivieron minutos de mucha tensión en plena Plazoleta del Fundador de Viedma.

Un niño de siete años se cayó de las letras corpóreas con el nombre de la ciudad, golpeó su cabeza contra el asfalto y se desmayó.

Producto del incidente, una ambulancia llegó al sitio y el menor fue trasladado al hospital Artémides Zatti de inmediato.

Más tarde se constató que el traumatismo no generó una lesión de gravedad. Inmediatamente después, se puso el cartel de prevención, pero sigo siendo omitido por muchos grandulones.

De hecho, ayer a la tarde se escuchó a un niñito que le dijo a un amigo que no podía subirse al monumento, porque leyó el cartel previamente. Sin dudas, ese nene de no más de 8 años tiene más conciencia que algunos adultos no muy adultos.