Unas pocas escaramuzas no alcanzaron para empañar los festejos
Los festejos del campeonato obtenido por la selección Argentina en Brasil se prolongaron hasta la madrugada del domingo en Viedma, y tuvo dos puntos fuertes de concentración.
El primero de ellos y de cita obligada fue la fuente Pucará. Sin embargo, cientos de personas rodearon también el monumento principal de la plaza Alsina.
La alegría caracterizó a los presentes, que entonaban cánticos futboleros con alusiones a los clásicos rivales de Argentina como lo son Brasil e Inglaterra.
Sin embargo, también se registraron algunas escaramuzas que no alcanzaron para empañar lo que fue una verdadera fiesta.
En la fuente, se observaron corridas y empujones, y hasta botellazos; lo que obligó a mayor presencia policial.
También en la plaza hubieron algunas confrontaciones entre grupos minúsculos.
Algunas banderas argentinas que adornaban los edificios públicos al haberse celebrado en la jornada anterior el Día de la Independencia, fueron apropiadas por varios de los hinchas eufóricos.
Lo que sí faltó y mucho fue conciencia sanitaria: Imposible fue respetar el distanciamiento social, y muy pocas personas hacían uso del barbijo. También fue posible observar el consumo de bebidas alcohólicas compartiendo los envases.