Una mujer podría pagar con condena por un momento de furia en un robo
El Ministerio Público Fiscal requirió al juez de Garantías, Marcelo Álvarez, la pena de cuatro años de prisión efectiva para una mujer acusada de los delitos de homicidio culposo agravado por la conducción vehicular inhabilitada, hurto agravado por la participación de un menor de edad y daño agravado.
En la audiencia de procedimiento abreviado la mujer reconoció haber sido quien participó en los hechos en los que perdió la vida Juan Fredy Lopez Flores el 28 de Noviembre pasado.
En esa oportunidad, relató la acusación representada por la fiscal Paula de Luque, la mujer sustrajo a la víctima de su camioneta de la cual, instantes después, se llevó diversos distintos elementos.
Los hechos se produjeron en la calle Guido al 1300 cuando la imputada se encontraba al mando del vehículo cuya marcha inició de manera brusca provocando la caída del hombre que se encontraba parado en el exterior del mismo. Ello le causó un golpe que provocó –posteriormente- su muerte el 2 de diciembre.
Algunos días después, la mujer -que se encontraba cumpliendo una medida cautelar de prisión domiciliaria con un dispositivo de control- lo rompió inutilizando el aparato; delito que también le fue endilgado.
La fiscal dijo contar con la declaración del hijo de la víctima que fue quien encontró los mensajes cruzados de su padre con la imputada que pactaban un encuentro y los informes sobre seis teléfonos secuestrados en diversos allanamientos.
Mencionó también la historia clínica de la víctima que da cuenta de los golpes que sufrió la víctima y los resultados de los trabajos de pesquisa realizado por el Cuerpo de Investigación Judicial.
De Luque enfatizó en la importancia del testimonio de un hombre que corroboró detalles que ya constituían pruebas y en los resultados del trabajo del Gabinete de Criminalística que fueron complementados por lo realizado por el área científica de la Procuración General.
Destacó como importantes otras declaraciones testimoniales de dos hombres que presenciaron el hecho y fueron llamados por la defensa a pedido de la imputada, pudiendo acreditar que la mujer – a quien identificaron- se encontraba al volante de la camioneta con las balizas prendidas y, por problemas previos que mantenían con ella, le pidieron a los gritos que se vaya. Luego la vieron hacerlo, dejando al otro lado de la calle al hombre tirado sin poder precisar que había sucedido.
Al momento de requerir la pena la Fiscal enfatizó en que no existió acción de violencia de la imputada para con la víctima.
“La joven no tuvo conocimiento ni intención de causar la muerte del hombre. Tampoco existe certeza de cómo se produjo el golpe en la cabeza, no hubo robo por lo que no puede haber robo seguido de muerte, pero sí hubo una muerte que fue consecuencia de un imprudencia desarrollada por la imputada”, agregó.