La restaurada Iglesia Catedral reabre sus puertas esta Semana Santa
La renovada Iglesia Catedral de Viedma reabrirá sus puertas en esta Semana Santa.
Es la celebración esperada para presentar a la comunidad las reformas que se hicieron templo adentro, que incluyen desde detalles mínimos como revoques y cambio de cerámicos, hasta pintura en lo alto de losa techos y restructuración de los sistemas de calefacción y ventilación.
Las obras se realizaron en gran parte, gracias al aporte solidario de los fieles, de las colectas anuales y del coraje manifiesto de jóvenes que treparon por los andamios para llegar con la pintura a las bóvedas superiores.
Las labores
En 2020 se aprovechó fuertemente las restricciones para avanzar con las obras: Pintura en lo alto de los techos abovedados, refacción y pintura de columnas y paredes intervenciones en el sistema de iluminación.
El emblemático templo lleva más de 100 años en pie. Fue inaugurado en julio de 1912, tras varios avatares sufridos en el transcurso de décadas, que incluyen destrucciones totales de antiguos templos en el mismo sitio, a causa de un incendio la primera vez, y posteriormente por la histórica inundación de 1899.
Se pintaron las bóvedas y la cúpula en el alto del techo, de un color azul cielo, obras que se llevaron a cabo gracias a la intervención de un equipo de trabajo conformado por los propios feligreses, quienes además de aportar horas de esfuerzo, también aportaron herramientas, como por ejemplo los andamios. También se avanzó en la iluminación superior en led y ubicación de algunos reflectores, iluminando las bóvedas y la cúpula.
Otro de los trabajos fue intervenir en la capilla ubicada en el lateral de la Catedral, obra que ya se había iniciado y había quedado inconclusa como consecuencia de la cuarentena. Allí se llevaron a cabo reparaciones integrales de electricidad, y otras pequeñas refacciones, como el acondicionamiento del espacio y de las aberturas, para poner a resguardo el valor mobiliario de ese lugar.
La historia de la edificación
Esta edificación se inició sobre planos originales del Padre Juan Aceto, con la posterior intervención del Padre Vespignani, arquitecto experto en construcciones religiosas. Tuvo muchas demoras y modificaciones sobre la marcha de la obra, que finalmente se inauguró el 2 de julio de 1912.
Según las investigaciones del arquitecto Oscar Sanguinetti en el diseño original no figuraba el atrio, que fue agregado después sobresaliendo sobre la línea municipal, en respuesta al pedido de algunas señoras de la sociedad viedmense quienes advirtieron que se mojarían con la lluvia o no tendrían como guarecerse de otras inclemencias al salir del templo mientras esperaban sus coches.
Las columnas que sostienen la estructura integral son de mármol, macizas, y fueron traídas en barco desde Italia al puerto de Patagones.
Con gran esfuerzo fue cruzarlas en lanchones y después transportarlas en carretones tirados por bueyes.
Las torres, con ese curioso remate que asemeja a un capuchón, se agregaron mucho después, en el año 1979, en el marco de los festejos del Bicentenario de Viedma.
Se convirtió en Catedral el día de la toma de posesión del primer obispo de Río Negro, el 18 de marzo de 1935.
Como mausoleo guarda los restos del Cardenal Juan B. Cagliero, de Mons. Nicolás Esandi y de Mons. José Borgatti.
También cuida las imágenes de Artémides Zatti y Ceferino Namuncurá utilizadas en la oportunidad de sus beatificaciones, en Roma Zatti en el año 2002; y en Chimpay Ceferino, en el año 2007.