A un año de la cuarentena estricta en Viedma: el recuerdo de los primeros días
Con apenas un solo caso positivo de Covid-19, que meses después se puso en duda, Viedma arrancaba hace un año la cuarentena más estricta, al igual que en el resto del país.
La noche anterior, el presidente Alberto Fernández había anunciado la medida bajo el título de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, y adelantó que sería inflexible con aquellos que no cumplan la determinación.
Tal eco hizo la amenaza, que en las primeras horas de ese día, 20 de marzo de 2020, se procedió a la detención de un hombre de 23 años y a otro de 33 a quienes se les inició una causa judicial por la transgresión debido a que con su accionar violaron los Artículos 205 y 239 del Código Penal.
Las detenciones ocurrieron en inmediaciones de un supermercado ubicado en la esquina de Rivadavia y Alberdi, previo aviso al servicio de Emergencias 911 en la que vecinos denunciaron el incumplimiento de la cuarentena obligatoria por parte de estas dos personas.
El primer fin de semana de cuarentena estricta coincidió con jornadas de extremo calor, y para evitar lo que se presumía, una escapada al mar, la Municipalidad se encargó de clausurar todas las bajadas a la playa. Sin embargo, lo que se presumía no se cumplió y los primeros días de encierro se vivieron en la capital provincial con un aceptable acatamiento.
Aquellas horas marcaron una notable reducción del movimiento característico de la ciudad. Desde las 19 y hasta avanza la mañana del día siguiente, la soledad en veredas, costanera y plazas era moneda corriente.
La movilidad estaba solo permitida a aquellas personas que realizaban actividades de primera necesidad: agentes de la Salud y de la Seguridad, funcionarios públicos y trabajadores de los comercios de alimentos. Se había autorizado a las ferreterías a abrir, con el argumento que era la oportunidad para que muchas personas realicen trabajos en sus casas.
La Comarca pasó 150 días sin reportar casos: el primero se confirmó el 9 de marzo, 11 días antes del encierro total. El siguiente recién el 7 de agosto en Patagones. Al día siguiente uno mas en Viedma. Desde entonces, una espiral ascendente que puso en jaque la capacidad de responder a la demanda del hospital Artémides Zatti.
Para entonces, el fiel cumplimento de los primeros días ya no era tal. Y el aumento notable de los casos obedecían justamente al aumento del movimiento.