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13/02/2021

San Valentín, el mártir de la iglesia católica que tuvo un trágico final

Más allá del marketing, los regalos y las cenas románticas, la celebración del 14 de febrero como el Día de los Enamorados esconde una historia tan singular como fascinante que merece ser conocida.
San Valentín, el mártir de la iglesia católica que tuvo un trágico final
San Valentín, el mártir de la iglesia católica que tuvo un trágico final

La leyenda cuenta que en el siglo III el emperador romano Claudio II, ante la falta de soldados en el ejército creyó que la solución era prohibir el matrimonio por lo que no les permitió a los hombres que se casaran “para que estén concentrados en defender su nación”.

En este marco, un sacerdote de gran carácter y valentía comenzó a hacerse popular por defender al matrimonio tradicional y casar en secreto a los soldados con sus parejas. De esa manera, Valentín se hizo conocido por fomentar el amor y hacer posible que las parejas se comprometieran oficialmente.

No obstante, el sacerdote San Valentín fue descubierto y juzgado. El juez Asterio de Roma lo retó a que, si en verdad era santo, que curara la ceguera de su hija.

Valentín pudo devolverle la vista a la niña, sin embargo, las autoridades no soportaron que desobedezca las órdenes y siga promoviendo el matrimonio por lo que fue asesinado el 14 de febrero del año 270.

Años más tarde, en el 494 el papa Gelasio I denominó el 14 de febrero como el día oficial de San Valentín y la celebración fue incluida en el calendario litúrgico tradicional y celebrado en la Iglesia católica hasta que en 1969, el Concilio Vaticano II eliminó esta festividad del calendario oficial.

Pese a que fue eliminado del calendario religioso, la celebración trascendió la fe y se volvió parte de las costumbres occidentales hasta el día de hoy.