Antecedentes trágicos del "cuento del tío" en Viedma
En esta lógica, el denominado “cuento del tío” que en tiempos inmemoriales consistía en el engaño mediante correo postal para avisar a un desprevenido sobre la existencia de una herencia dejada por un tío lejano, inexistente -que para cobrarla debía adelantar algo de ese dinero- se fue aggiornando: primero a la comunicación telefónica tradicional, después a la telefonía celular y ahora, a las redes sociales.
La ciudad de Viedma ha dado ejemplos de estos tipos de delitos, y los entendidos en la materia, dan cuenta que a consecuencia de la elevada población carcelaria (dos penales de condenados y uno de procesados) es posible afirmar que las tramas del engaño surjan muros adentro.
El 3 de marzo de este año, un joven de 19 años resultó asesinado en la calle 30 y 9 del barrio Lavalle.
Según el Ministerio Público Fiscal, dos personas oriundas de Bahía Blanca arribaron a la ciudad para comprar un vehículo y fueron víctimas de un cuento del tío.
El muchacho fallecido, implicado en la comisión del delito, recibió un disparo de arma de fuego en una persecución ocurrida desde las calles 19 y 4 hasta la 30.
Producto del episodio, hay otra persona herida en una pierna y está siendo atendida en el hospital local. Aparentemente, quien efectuó los balazos sería policía.
El 21 de enero de 2019, tuvo lugar en Viedma el peor de los desenlace de esta modalidad delictiva.
Dos hermanos, provenientes de Bahía Blanca, habían arribado a Viedma para la compra de un auto, tras observar en facebook una interesante oferta.
Una vez en la ciudad, comenzaron los contactos telefónicos con los supuestos vendedores, hasta el encuentro personal en una esquina del barrio Mi Bandera, que terminó en tragedia.
Un enfrentamiento armado se produjo en esta capital y dejó dos víctimas fatales. Ocurrió en la intersección de las calles 19 y 4.
Allí hubo un intenso intercambios de disparos que terminó con dos heridos que luego fallecieron en el hospital Zatti.
Los muertos eran de los dos lados: uno de ellos, víctima del robo, y el restante un delincuente.
¿Qué hacer?
Ante la reiteración de este tipo de hechos, desde la Fiscalía se ha solicitado a la población que extremen los recaudos, indagando acerca de quién realiza el llamado y que, de no tener real certeza de dicha identidad, no accedan ante ningún argumento a entregar dinero u objetos de valor.
Las denuncias por este tipo de hecho pueden realizarse a los teléfonos de turno de las Fiscalías.