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16/12/2020

El grooming, un delito que creció durante la pandemia: qué hacer y cómo prevenir

Los últimos datos sobre grooming en Argentina son alarmantes. El aislamiento no hizo más que potenciar los delitos que se cometen a través de redes sociales. 
El grooming, un delito que creció durante la pandemia: qué hacer y cómo prevenir
El grooming, un delito que creció durante la pandemia: qué hacer y cómo prevenir

El confinamiento obligatorio potenció realidades de las que se habla poco, pero que afectan mucho: el uso de internet en niños y niñas.

En marzo de este año, antes del avance de Covid 19 en Argentina, se denunciaron 2800 casos de difusión de archivos de abusos a niños o niñas en internet y en abril - ya en cuarentena obligatoria- fueron 5062 los casos. Es decir que prácticamente se duplicaron.

Hablar de grooming implica un engaño pederasta que está compuesto por una serie de conductas emprendidas por un adulto pedófilo, a través de Internet, con el objetivo de ganarse la amistad y la confianza de un menor de edad y abusar de él.

 



Es decir, es el abuso infantil en distintas representaciones digitales como redes sociales o incluso juegos on line, donde la víctima es un niño o niña.

Un groomer puede ser cualquier persona que ejerce poder sobre las víctimas y en la mayoría de las situaciones ya se conocen personalmente. El pedófilo puede crear perfiles falsos para acercarse.

El grooming atenta contra la integridad de las infancias. La producción, ofrecimiento, publicación, distribución y comercialización de archivos explícitos o no de sus partes genitales es delito. Y poseer este tipo de archivos es delito.

El grooming puede ir más allá de una tenencia de fotos, es decir puede derivar en trata de personas, violaciones y corrupción de menores. De igual manera nueve de cada diez casos empiezan y terminan en el ámbito digital.

 



Cómo proteger a las infancias

Algunos especialistas plantean la necesidad de hacer frente a estos delitos a partir de la educación en escuelas y universidades, y proporcionar información a la sociedad civil. También proponen que la Ley de Educación Sexual Integral tenga una perspectiva digital.

Para luchar contra el grooming hay que hablar con las infancias. Los especialistas sugieren hacer las denuncias correspondientes, no borrar o denunciar las cuentas de redes sociales así como también guardar el enlace de cuentas o el nombre de usuario en las redes, dejar todas las evidencias posibles. Al mismo tiempo, establecen la necesidad de estar pendiente a los posibles cambios de humor de nuestros hijos e hijas y dialogar ya que el grooming tiene altas secuelas psicológicas.

“El diálogo es fundamental, habilitar la palabra, generar ambiente de confianza​para poder preguntar, aconsejar y escuchar” aconseja Romina Cavallo, coordinadora Regional de Bahía Blanca de Argentina Cibersegura, y señala que “en esta situación de aislamiento estar atentos a los cambios de conducta y de hábitos” como por ejemplo si la niña o niño está malhumorado, apático, si se encierra o se esconde para chatear o usar el celular, si bajó su rendimiento escolar, si se aleja de sus amigos o si su lenguaje está más sexualizado”.

Para finalizar “ siempre recomendamos no prohibir o solo controlar, porque es más efectivo enseñar a prevenir dando herramientas, para que sepan cómo actuar cuando tengan que tomar sus propias decisiones” concluye Romina Cavallo.