Bahía Creek: Un escenario que respondió al más pesimista
Bahía Creek se convirtió este lunes en un escenario que respondió las expectativas hasta del más pesimista. El fuerte viento del sudoeste, cielo densamente nublado y un clima que desafiaba hasta el más avezado, cambió y no defraudó. Asomaron el sol y la luna.
La mañana respondía al pronóstico meteorológico. Nublado y con viento arrachado con ráfagas muy intensas, probó la imaginación de muchos para sostener los cientos de carpas que fueron montándose durante el fin de semana previo.
Más de cinco mil personas, según algunos cálculos, se alinearon a lo largo de la costa. El mirador natural al mar, en esta ocasión obligó a darle la espalda para poder ver este fenómeno que se daba de oeste a este.
El otro mar, el de las dunas, también fue un escenario de privilegio y ciento de observadores fueron poblando esa sinuosa línea.
Como un hecho casi mágico, el viento amainó y el cielo se despejó, dejando ver al eclipse total de sol, en todo su esplendor. Luego volvió a nublarse, pero los escasos minutos fueron disfrutados en plenitud que arrancó, desde el silencio, aplausos en el momento en que la luz dio paso a la oscuridad.

Bahía Creek vivió su momento. Desde los del lugar hasta los que vinieron desde lejos. Argentinos mezclados con algún extranjero, observadores y fotógrafos, muchos aguardando por mucho tiempo, ese casi instante.
La ocasión también despertó la oportunidad. Desde las tortas fritas calentitas, churros, donas y masas de confitería, fast food y choripanes tuvieron su cita y aun aquel que se animó con las artesanías.
Plantas, hondonadas o cualquier reparo sirvió para el acampe. Playa o dunas, carpas, rodantes domos y ocasionales departamentos sirvieron para este finde largo coronado por uno de los fenómenos meteorológicos que tuvo a Río Negro como un lugar en el mundo.