Los músicos viven una crisis sin precedentes
Por Fernando Manrique
Los artistas están viviendo uno de sus peores momentos, con la pandemia del coronavirus que los imposibilitó a trabajar desde hace cinco meses. Fueron los primeros en ver interrumpidas sus actividades y seguramente serán los últimos en volver. Tal es así que los más optimistas piensan en volver a un escenario recién en marzo de 2.021.
Si bien muchos de los músicos tienen otros trabajos, la mayoría vive de los espectáculos, ya sean en festivales o una fecha en un bar. Muchos se ganan el mango en la calle, aprovechan a sumar ingresos en la temporada de invierno en Bariloche o en la estival en Las Grutas o simplemente tocan en ferias a la gorra.
Hoy todo eso se acabó y la crisis los ha llevado a reinventarse: venden empanadas o tortas, brindan espectáculos vía streaming con aportes voluntarios de la gente o tratan de recurrir a cualquier proyecto cultural de la provincia o con apoyo nacional.
Realizamos entrevistas a referentes de la zona atlántica, de Bariloche y del Alto Valle para interiorizarnos sobre este negro presente.
Neutralización total

El músico viedmense Agustín Capponi fue uno de los artistas que dialogó con Noticias. Respecto a cómo sobrellevó el aislamiento, dijo: “La cuarentena nos neutralizó a todos. No solamente en el medio artístico musical, sino también a comerciantes, trabajadores, empresas, pymes. Hoy está muy difícil todo, para todos. Desde el momento en el cual no se pueden realizar shows ya es un problema. En mi caso percibo ingresos de las regalías de SADAIC, Spotify, Instagram y auspiciantes pero un artista no hace discos para la web solamente. Hay colegas que hoy la están pasando muy mal, están tan desprotegidos como siempre lo estuvo la música hasta la actualidad”.
El referente de la capital rionegrina, comparó esta situación con la película “La Purga”, ya que “escuchar las sirenas a las 19 horas todos los días era espantoso, hasta que de a poco los llamados de atención fueron más humanizados” y se sintió tan “aprisionado” que fue al supermercado más seguido con tal de poder tomar aire a tal punto que “nunca tuve tanto pan en mi casa”.
En otro orden, se mostró escéptico con la pandemia en sí misma. “Tengo varios amigos y conocidos que se habían resfriado y los hicieron pasar como que tenían el virus y era solamente un resfrío. Hay muchas cosas que no cuadran, en los supermercados tenés en las filas las líneas que marcan la distancia, pero sin embargo he visto en muchas ocasiones parejas abrazados en la misma línea. Si fuese esto tan real, ¿Por qué en las plazas hay gente en los bancos tomando mate? ¿Por qué se puede compartir los autos? Las taxis tienen las lonas de protocolo pero los autos particulares no ¿Por qué en los controles policiales los efectivos están juntos? ¿Por qué la gente no se cubre la nariz con el tapabocas? Si fuese tan real sería obligatorio el uso de guantes permanentemente, desde el momento en el que usamos efectivo”.
Y amplió su opinión: “Todos morimos hoy de Covid. Si morís hoy dicen primero que fue de coronavirus y después te agregan que tenías neumonía o cáncer. Pero nadie puede saberlo sino todos tendríamos que estudiar medicina. En fin espero que todo este rodaje de ficción pase pronto y logren cuanto antes su cometido así podemos volver a vernos”.
Resignificado de la música en Conesa

Con más de 100 casos activos en General Conesa, la cuestión musical quedó en un segundo plano, pero allí se pudo utilizar como un elemento para tomar más fuerza. Es que como informamos en otra ocasión, artistas interpretaron el himno “Resistiré” en apoyo del personal de salud y el pequeño pueblo volvió a unirse en lazos comunitarios.
Celeste Barrionuevo Ziede, nacida en Viedma pero criada en Conesa, hoy no se dedica exclusivamente a la música pero entiende que muchos colegas se han visto afectados sobremanera. “Hay muchos colegas que se pusieron a hacer tortas, masas finas y demás, hacen de todo un poco”.
La artista que supo brillar en la Fiesta de la Soberanía Patagónica en 2019, actualmente trabaja como empleada pública en Cipolletti y no puede creer que su querida Conesa está a pocos números de alcanzar a la ciudad del Alto Valle: “Conesa está complicada, pero no tengo dudas de que va a salir adelante con la solidaridad que la caracteriza. Ese amor hace que sea más fuerte que cualquier virus” y agregó: “Vi que algunos amigos músicos pudieron realizar algunos shows en restaurantes o bares, pero acá todavía ni se piensa en eso, sólo por redes sociales. Y hasta ahora no hay expectativas de volver hasta marzo. Capaz que por ahí sea antes, pero es un misterio”.
Respecto a su opinión de la cuarentena, marcó: “Es más que necesario quedarse en casa para poder combatir a este enemigo invisible, pero también entiendo mucho a la gente que es trabajadora independiente y es muy desesperante estar sin poder laburar, tener que sostener un alquiler, todo lo que es vivir, más si tenés hijos. Es un tema muy delicado, quien tiene cubiertas sus necesidades dice 'Quedate en casa' pero también hay que ponerse en el lugar de las personas que viven el día a día y debe ser una situación desesperante”.
“La música es la mejor medicina sin ninguna duda” relató luego sobre el proyecto “Resistiré”. La ideóloga de esa movida, Rocío Abigail Vargas, también dialogó con nuestro medio y enfatizó: “Fue una muestra de cariño y de apoyo para la gente que está poniendo todo, el corazón, el alma, para quienes dejan todo para que estemos bien”.

En torno a la situación económica de los músicos, precisó que existen músicos que viven estrictamente de la música y otros que tienen otro tipo de trabajo, como en su caso, la docencia. Aun así, extraña a horrores no poder tocar con su banda Sensura. “La he pasado mal en el tema emocional, por el hecho de estar acostumbrada a salir con el grupo los fines de semana. Uno se acostumbra a salir de la rutina, cantar, transmitir lo que es la música y eso sí se extraña”.
Y ya mira hacia el año que viene: “En un principio pensábamos que en algún momento del año íbamos a volver pero ahora ya nos apropiamos de que este año es imposible. Trataremos de volver el año que viene, con muchas pilas y con nuevas oportunidades”.
Bariloche en crisis por todos lados

La ciudad andina es la más golpeada por el coronavirus. Es la que tiene mayor cantidad de contagios, la de más pérdidas económicas por las restricciones en el turismo y la música está inmersa en esa bomba.
El reconocido músico Edgardo Lanfré comentó a Noticias: “Bariloche tiene circuitos de trabajo ligados a las temporadas de invierno y de verano. Hay lugares donde se hace folclore, otros donde hay rock, hay covers, jazz, y eso directamente desapareció al cerrarse los locales. Mucho de esos locales, si bien no pagan un caché, permiten que se use el sobre. Antes de que toque el músico se deja un sobre en la mesa, una vez pasado el show el músico lo recoge y es como una gorra adentro de un sobre. Si bien no hay una remuneración alta, eso paraba la olla, movía la caja diaria”.
Contó que él pudo seguir trabajando con clases de música, ventas de libros que él mismo escribe, trabajando en programas de radio y con regalías. Pero nunca hay nada como el calor de la gente. Narró sobre el grueso del mundo de la música: “Hay músicos dedicados 100 por ciento a los espectáculos, que acá son golondrinas porque van atrás de las temporadas. En verano tocan al aire libre y en invierno van a hoteles o restaurantes para turistas. Esos palmaron de entrada. Quienes tienen otra actividad y hacen música sintieron el sogazo pero no fue tan grande porque tienen el rebusque de algún otro oficio. La Provincia estuvo muy presente con el tema de Cultura, con propuestas pagas, porque una cosa es que vos desde el Facebook hagas una transmisión para entretener a la gente y otra es cobrar por eso. Después de Nación yo también recibí un par de propuestas ligadas al espectáculo y a la parte educativa. No alcanza a suplir todo, pero ayuda un poco y levanta la autoestima que también es importante”.
Amplió también: “Por ser monotributista pude acceder al crédito de Tasa Cero que posibilitó el Estado nacional. Eso es una herramienta, pero hay muchos músicos en informalidad y a veces no pueden cobrar subsidios porque no están inscriptos en ningún lado. Esto le corrió el telón a un montón de informalidad que andaba dando vueltas, los volvió mucho más vulnerables a los artistas, sobre todo los músicos callejeros o los que tocan en los boliches”.
En coincidencia con otros músicos, a pesar de estar pasándola mal, reconoció que la cuarentena es la única vacuna comprobable hasta la fecha. “A veces uno tiene que tomar conciencia de que vive en una comunidad, que es una unión común y aceptar que hay normas para el conjunto, que a veces son incómodas para el individuo, pero hacen a un conjunto. La norma en estos momentos nos está diciendo que tenemos que quedarnos en casa”.
En ese sentido, cuestionó a quienes marcharon el 17 de agosto porque “salieron a putear como un nene que se quiere enojar y no sabe con qué, porque marchar contra un virus me parece como marchar contra la gripe. Es cierto que hay un hartazgo de todo lo que nos está pasando, yo noto gente muy irritable, que la tocas y salta porque está sin laburo, está con un montón de cosas. Pero también está el argentinismo en el medio, porque si fuéramos respetuosos de la ley y empáticos no nos iría como nos va desde antes del coronavirus. Algunos nos comparan con Suecia y Suecia es lo que es porque están los suecos adentro, si vamos los argentinos lo hacemos mierda en un segundo”.
Roca sin un horizonte seguro

Fernanda Archanco, integrante de la banda Torito Freak que lleva 18 años en Roca, expuso que está compuesta por seis personas que se dedican a la docencia y a otras actividades como el teatro y "por todos lados las actuaciones se vieron truncadas".
Indicó en esa línea: "Para nosotros todo eso significa un porcentaje alto en nuestros ingresos y nos dejó sin la posibilidad de encontrarnos, de producir en conjunto, hemos estado trabajando por separado".
Coincidió en que muchos compañeros se hallan en la informalidad y "quienes están fuera de la facturación no pueden tocar o actuar" y añadió: "Con respecto a los planes de contingencia económica en relación a lo artístico ninguno de nosotros aplicó a eso porque somos conscientes de que hay compañeros nuestros que están en desventaja".
Al tiempo que se mostró en contra de la marcha del 17 de agosto "porque si alguien está en contra del gobierno elegido democráticamente por la mayoría de la población que se la coma como tuvimos que hacer todos a los que nos pasó lo mismo en el gobierno anterior. Es tremendamente arriesgado y de falta de agradecimiento al personal médico que está laburando en el frente de batalla hace meses, en condiciones tremendas".
Remarcó, además, que en esta crisis "tienen que pagar los que tienen, así como yo soy un pichinche monotributista del arte que aporta todos los meses, a pesar de no tener trabajo, imaginate a aquellos que están en otra escala".
Por otra parte, citó como irresponsable el accionar de quienes se reunieron en ámbitos informales y apeló a un mayor cuidado ciudadano "porque están reglas que tenemos no son porque sí, sino porque el virus está en el aire", a la vez que vislumbró una vuelta recién en 2021.
"En este momento seguimos trabajando, usando a la tecnología a favor. Nosotros tenemos 18 años y este parate fue un sacudón como cualquier banda que tiene un ritmo de creación, de ensayos, de vida, así que nos amigamos con la tecnología y seguimos armando letras, armando bases y es nuestra naturaleza, no sé si podemos vivir de otra manera" explicó por último.
Quedó claro que el país está viviendo una crisis sanitaria pocas veces vista y esto mismo acentuó el ya conocido declive económico. Argentina ya está en el puesto 13 en cantidad de contagios por coronavirus, pero en un ranking económico debe estar en un podio junto con Venezuela y algún otro país en situación bélica. A todo esto se enfrentan los músicos, las pymes, los laburantes del día a día. Hay que seguir cantando para expulsar penas, para forjar más himnos de resistencia y fundamentalmente para no quedarnos callados…