7 Tips sobre los Aceites Vegetales
Las grasas son un tipo de nutriente esencial en nuestra alimentación y se encuentran en muchos alimentos naturales. La oferta de aceites vegetales es amplia y no deja de aumentar. Los más utilizados en alimentación son los de girasol, soja, colza, maíz, maní, entre otros. En esta oportunidad traemos algunos tips útiles que seguro te harán ver distinto a los aceites vegetales a partir de ahora.
El más buscado
En nuestro entorno, el aceite vegetal por excelencia y estrella de la dieta mediterránea es el de oliva. Una de las principales razones hay que buscarla en el ácido oleico, el ácido graso monoinsaturado que con diferencia posee en mayor proporción y que se considera un factor de protección cardiovascular.
El Aceite de Girasol
Es muy rico en ácido linoleico, tanto que solo dos cucharadas (20 g) ya aportan unos 12 g, con lo que se puede sobrepasar con facilidad las cantidades que se recomiendan. Por otra parte, tiene un contenido bajo en ácido oleico y muy bajo en omega-3.
¿Qué cantidad de aceite vegetal se puede consumir diariamente?
Conviene limitar su consumo a pequeñas cantidades diarias. Por regla general, se recomienda un consumo de entre 30 y 50 g al día, que corresponden a tres o cinco cucharadas, respectivamente.
Consumo moderado
Una presencia excesiva en la dieta limitaría el espacio destinado a los hidratos de carbono, principal fuente energética del organismo. Por otro lado, podría reducir la toma de las cantidades diarias recomendadas de minerales y vitaminas hidrosolubles, que son la mayoría.
¿Hay algún aceite más ligero que otro?
No. Todos los aceites de consumo habitual contienen prácticamente el 100 % de materia grasa. Lo que distingue un aceite de otro es la calidad de sus grasas y no la cantidad; su aporte energético es el mismo. Un mayor grado de insaturación da lugar a un aspecto más fluido, pero esto no significa menos calorías.
Para cocinar
La grasa más aconsejable para cocinar es el aceite de oliva, porque soporta mejor las temperaturas elevadas. Los demás aceites, al tener un mayor porcentaje de grasas poliinsaturadas, son más sensibles al calor, por lo que es preferible reservar su uso a preparaciones en frío, como aliños, salsas o ciertos tipos de repostería.
Para su conservación
Todos los aceites son sensibles a la luz y el calor, por lo cual deben conservarse en recipientes bien cerrados.
Foto: Pixibay