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18/07/2020

La producción de cebollas apuntala la economía regional

Con la pandemia aumentaron considerablemente las exportaciones a Brasil. Paraguay y Uruguay también se encolumnaron con estas compras.
La producción de cebollas apuntala la economía regional
La producción de cebollas apuntala la economía regional

Por Fernando Manrique
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Fotos: Daniel Idiarte.


En este peculiar tiempo, con el coronavirus haciendo estragos en lo sanitario y en lo económico, una de las pocas producciones que ha avanzado considerablemente es la de la cebolla.


En este primer semestre del año, la cebolla se convirtió en la hortaliza que Argentina exportó en mayor cantidad y la Patagonia es la región vendedora por excelencia.


De acuerdo a datos de Senasa, las cargas de cebollas de exportación salidas de la región patagónica ascendieron a 157.158,83 toneladas. El 91,2% que equivalen a 143.320,5 toneladas tuvo como destino Brasil, mientras que Paraguay compró 12.522,4 toneladas y Uruguay 1.316.


El volumen destinado a este último país, si bien es pequeño, superó lo vendido en los últimos seis años, mientras que los envíos al mercado paraguayo se refieren sólo a la mercadería certificada en origen.


En el año en curso, se habilitaron 39 empaques para hortalizas en el sur de la provincia de Buenos Aires: 33 en el partido de Villarino y 6 en Patagones. En Río Negro, por su parte, se habilitaron 15 empaques: 5 en Pichi Mahuida, 5 en Conesa, 3 en Avellaneda y 2 en Adolfo Alsina.


La concentración de empaques en Villarino en gran parte se explica porque el 75% del volumen exportado desde la Patagonia se embaló en ese lugar.


En términos de controles, los técnicos de Funbapa distribuidos en todas las localidades donde se empaca cebolla, han controlado 4.684 cargas (133.101,826 toneladas) para que cumplan con los estándares de calidad fijados por la normativa. En cambio, los rechazos fueron de 1.627,798 toneladas (1,2 % sobre las toneladas que certificaron) principalmente por exceso de podredumbre basal o blanda.


La certificación en origen de la cebolla de exportación logra garantizar la calidad y sanidad de la mercadería, disminuyendo las demoras y las posibilidades de rechazos de mercadería en frontera o puerto. 

Según datos de Food and Agriculture Organization Corporate Statistical Database, Argentina es el tercer país sudamericano en exportación de cebollas con alrededor de 600 mil toneladas al año luego de Brasil y Perú que ostentan con un millón 600 mil y un poco más de 700 mil toneladas respectivamente.


 Los líderes mundiales son China con 24 millones 700 mil, La India con 19 millones 400 mil y Egipto con 3 millones 115 mil toneladas estimadas. 

‘Se armó un nicho‘

Simon Soubrie, productor de cebollas en Viedma, habló con Noticias y dijo: ‘No ha venido mucha gente del valle de Pedro Luro, Ascasubi o Villalonga por el tema del agua. Al no tener segura el agua, la gente se vino para esta zona con el tema de la cebolla. Hoy se está haciendo bastante y si tenés una producción la comercialización ya está mucho mejor y segura. Se armó un nicho de cebollas‘.

Respecto al proceso en sí mismo, indicó: ‘Con la cebolla se prepara el suelo en esta época y se siembra desde agosto y hasta fines de septiembre o principios de octubre como máximo. Luego, se cosecha a partir de febrero o marzo y algunos en abril aunque ya en ese mes empezás a correr riesgos por las lluvias‘.

Y aunque ahora disfrutan de una buena época, aclaró que ‘la horticultura es muy variante, por ahí hay años como éste que fue un año normal y la gente se incentiva a sembrar un poco más. Va a haber más hectáreas de cebollas pero siempre pasó lo mismo, es cíclico‘.


Sobre las razones de la buena actualidad, señaló: ‘La pandemia hizo que los brasileños compraran mucho más cantidad de cebollas que en otros años, porque ellos normalmente compran en Holanda y con la pandemia este año compraron más cantidad de cebollas acá. Justamente, ayer me llamaron fruteros del Valle consultándome para mandar cebollas a Paraguay y a Uruguay‘.


Las mejoras en los campos también ayudan a sostener los niveles de producción con la debida seriedad. “Hoy en el Idevi lo que es producción y maquinarias se está haciendo muy bien, falta en materia satelital que es la parte más tecnológica pero en cuanto a producción, con las herramientas que hay, se produce muy bien, nada que ver con lo que era hace 20 años atrás” precisó el productor local y agregó: “Hoy con esta pandemia, a la economía la volvió a ayudar el campo, fue el único motor que no paró y creo que se tendría que dar un poquito más de bola”.

Toda la fe en las cebollas

Daniel Quintero, presidente del Consorcio del Idevi, comentó en Radio Noticias sobre su gestión en este organismo y marcó que a pesar de la pandemia ‘la producción de alimentos siguió trabajando intensamente‘. 

‘Las chacras trabajaron a full y desde lo productivo entiendo que fue un año bastante bueno para las cebollas, para los frutos secos, para la ganadería, es un año interesante en ese sentido, en medio de toda la situación que estamos viviendo‘ explicó. 

Puntualmente sobre la cebolla, dijo que esta temporada se sembraron 2.500 hectáreas, con un buen precio en el mercado de 180 pesos en la pila.


Asimismo, manifestó que las ganancias cambian año a año: ‘Una hectárea de cebollas sale mucha plata hacerla y con estos valores el productor recupera y gana... pero deben estar los bingos, las loterías y las cebollas, en un año un productor gana mucha plata y al año siguiente queda colgado porque no vale nada‘.


Como dijo Soubrie antes, la producción de la cebolla local es muy dependiente de Brasil, ya que ‘es un gran consumidor pero también es un gran productor. Por otro lado, Argentina en alguna temporada debió competir con la oferta europea, especialmente holandesa que aún con el costo del flete ganó esa partida‘.


Además, evaluó que el año próximo podría haber mil hectáreas más destinadas a este alimento. 


También consideró que el productor en general busca gente experimentada y en este sentido las imposiciones de la pandemia hicieron contratar mano de obra local sin experiencia, por lo que ponderó como muy interesante capacitar a personal de la zona.

Las bondades de este alimento

Aunque cortarla nos haga llorar, sitios especializados en salud y nutrición señalaron que la quercetina de la cebolla refuerza el sistema inmune. Por ello, junto a su contenido en vitamina C es un producto que permite al consumidor mantenerse sano y fuerte.


En segundo orden, esta hortaliza contiene considerables cantidades de calcio y un porcentaje de vitamina K, lo cual provoca que su consumo ayude al mantenimiento de los huesos y a la prevención de enfermedades como la osteosporosis.


La disminución del colesterol es otro de sus puntos a favor y dado sus compuestos azufrados también se pueden usar para las vías respiratorias por su efecto mucolítico y expectorante. De ahí radica el mito de que la cebolla cortada puede curar la gripe. 


Otros beneficios comprobados son que acelera la producción de insulina por lo que baja los niveles de azúcar en la sangre y es recomendable para diabéticos tipo 1 y 2, disminuye los riesgos de sufrir problemas cardíacos y hasta ayuda a combatir la caspa para quienes tienen este drama capilar a menudo.


Los efectos adversos más comunes de consumir cebolla son el ardor de estómago y la acidez estomacal. Debido a esto, las embarazadas que están en un período en el que la acidez es frecuente, deben evitar consumirla cruda o en exceso.


Sin más, que la cebolla pueda estar al tope del consumo local e internacional es un aliciente a esta economía tan golpeada desde hace varios años por malas administraciones y ahora en decadencia mayor por el freno de las actividades por el coronavirus. 


Una vez más se demuestra que el campo es uno de los motores del país y la cebolla es uno de los tantos eslabones que generan recursos genuinos y merece cuidados especiales.