Alimentación: clave en la protección ante el COVID-19
La salud es posible atenderla de forma integral, siendo la alimentación uno de los pilares fundamentales ya que nuestros hábitos junto a la calidad de los productos que consumimos se convierten en la energía para encarar el día a día.
Cuando se habla de alimentación saludable, se hace especial énfasis en “evitar alimentos ultraprocesados, hacer comidas caseras, con verduras y frutas de estación, aprovechando los productos agroecológicos de producción local. Evitar alimentos con alto contenido de azúcar, grasa, y productos envasados que tienen altas concentraciones de aditivos, conservantes, edulcorantes, saborizantes, colorantes” así lo detalla Maria Ines Molinari, Licenciada en Nutrición del Servicio de Alimentación del Hospital Artémides Zatti, en Viedma.
-Mucho se habla de “la dieta alcalina” para proteger el cuerpo ¿a qué se refieren con eso? ¿realmente contribuye a protegernos?
-La dieta alcalina, consiste en modificar la acidez y el ph de los fluidos corporales, esto se logra con la incorporación de alimentos con un ph alto (alcalino) presente en una amplia variedad de frutas y verduras. Entre los que se destacan: acelga, brote de alfalfa, apio, brócoli, berenjena, remolacha y sus hojas, lechuga, pimientos, repollo, coliflor, cebolla, batata, nabo, espinaca, manzana, pomelo, sandía, melón, pera, palta, banana, ananá, higos dátiles, limón, lima. Para no catalogar en dietas de moda o milagrosas, buscamos una alimentación saludable y que ello contribuya a reforzar el sistema inmunológico
-Tomando en cuenta la producción de alimentos locales ¿cuáles son los que nos pueden ayudar a proteger al sistema inmunológico?
-Para reforzar el sistema inmunológico es muy importante, incorporar nutrientes antioxidantes e inmunomoduladores como las vitaminas A, C, E y D, junto al zinc, que encontramos en cítricos (pomelo, naranja, mandarina, limón, kiwi). En verduras de colores fuertes (espinaca, calabaza, zanahoria), frutas secas y semillas (nueces, almendras, avellanas, semillas de girasol, sésamo, chía). Cereales integrales (panificados hechos con harina de salvado o integral, arroz integral, legumbres), lácteos fortificados con vitamina D y A, huevos. Carnes magras (pescado, pollo, cerdo, vacuno) y alimentos con probióticos (yogurt, kefir, chucrut, kombucha, encurtidos fermentados).
-En el caso de verduras y vegetales ¿es recomendable crudos o cocidos?
-En la incorporación de verduras y frutas (5 porciones al dia. Un plato de verduras crudas y cocidas en almuerzo y cena y 3 frutas) se debe tener en cuenta que si se consumen crudas, es muy importante el lavado y limpieza de las mismas. Si se desean cocidas, se tendrá en cuenta que al hervir algunos nutrientes pueden pasar al agua (utilizar esta misma para fondos de cocción o caldos caseros) o utilizar métodos como el vapor o al horno, para que se disminuya la pérdida.
-¿Qué rol juega la hidratación?
- Resulta de suma importancia ya que una óptima hidratación dificulta la entrada de virus y bacterias. Sumá 8 vasos al día de agua potable.
Desde casa son muchas las acciones que suman en la protección de la salud “no debemos olvidar el buen descanso, actividad física regular (lo que se pueda realizar en casa), evitar el consumo desmedido de alcohol y las medidas preventivas para hacerle frente a esta pandemia, como el óptimo lavado de manos (con abundante agua y jabón, sumado al alcohol en gel o al 70%), el aislamiento social y obligatorio, y tener el calendario de vacunas al día” agregó Molinari.
Especialista: Maria Ines Molinari, Lic. en Nutricion. Matricula Provincial 9170. Lic. del Servicio de Alimentación del Hospital Artémides Zatti.
Por: Leomarys Ñañe
Foto: Pixibay