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29/02/2020

Sigue creciendo un arte que queda marcado en la piel

Dialogamos con tres tatuadores de la comarca sobre este mundo que cada vez suma más adeptos. Desde cómo es la primera vez hasta los tatuajes más recurrentes. 
Sigue creciendo un arte que queda marcado en la piel
Sigue creciendo un arte que queda marcado en la piel

Por Fernando Manrique

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Fotos: Vanesa Schwemmler

Hay una práctica en la que no cabe ni un milímetro de error, ya que una línea incorrecta no tiene marcha atrás. No puede borrarse con una goma como cual dibujante replicando el rostro de una persona, los pétalos de una rosa o las sombras de una mano tocando una pared.

Estamos hablando del mundo de los tatuajes, donde el artista deja una huella difícil de borrar y que procura quedar para siempre. Cada persona le entrega a su tatuador una parte de su cuerpo, pero también de su vida, debido a que pretende dibujar un recuerdo, una frase de cabecera o una imagen que lo identifique.

A pesar de que en otros tiempos era un tabú, el mundo de los tatuajes hoy está en franco crecimiento y en nuestra comarca hay diseñadores para todos los gustos.

En Radio Noticias dialogamos con los tatuadores Miguel Péndola con 15 años de trayectoria, Marcos Mir de 5 años de actividad y Emanuel Santamarina que tatúa desde hace 4 años.

La primera vez

Existen muchos mitos en torno a los tatuajes y las preguntas más frecuentes son ¿Duele mucho?, ¿En qué parte del cuerpo duele más?, ¿Cuánta tarda?, ¿Cómo se mantiene?

Al respecto, Emanuel respondió: “Muchos le tienen miedo a la aguja y después del primer pinchazo dicen ¿Esto era? Por lo general, después del primer pinchazo no les duele más y se vuelven a tatuar”.

Por su parte, Miguel indicó: “En este mundo hay miles de preguntas, si duele, cuánto va a durar, desde el precio, qué se pueden hacer. La pregunta más frecuente es cuál es la zona que más duele y eso es muy relativo, porque es una cuestión de piel. Hay gente que capaz que aguanta tres horas y pico de tatuaje y algunas otras no aguantan ni una hora, es una cuestión de piel, no es que seas muy valiente”.

Agregó: “El cliente tiene que buscar a su tatuador por lo que hace, mirando su Facebook o su Instagram porque si el tatuador hace muchas calaveras, trabajos en grises o realismo no le podés pedir letras. Te las va a hacer porque yo también las hago pero su fuerte es otro”.

En cuanto al mantenimiento, Emanuel aclaró: “El enemigo número uno es el sol, así que yo soy muy cargoso con ponerle protector al tatuaje. Tienen que tener cierto cuidado, si vos sos medio cachivache y no te lo cuidas en las primeras semanas te va a quedar mal. La gente a veces no entiende que no es un papel y que es la piel, cada cuerpo, cada piel, cada organismo reacciona distinto a la absorción de la tinta y no todos somos iguales”.

A lo que Marcos sumó que un tatuaje es “como una herida, una vez que la herida cerró, podés ir a tomar sol siempre y cuando no te tomes sol sin protector ni a las 2 de la tarde” y otro consejo a saber es hacerse el trabajo con tiempo y no un día antes de irse de vacaciones a Las Grutas y luego meterse al mar.

Tatuajes de moda

Consultados sobre cuáles son los trabajos más recurrentes, Marcos explicó: “Hay un montón de tatuajes locos, según el criterio con el que uno lo mire. Hay cosas, lugares e historias raras que por ahí uno prefiere no charlar. A veces vienen historias de infidelidades y uno también empieza a contar sus problemas con el cliente y la sesión se hace más llevadera. Yo hago muchos tatuajes chicos y en esos minis por ahí hay una pareja, un hijo, un familiar que no está, siempre hay una carga emotiva. Me ha pasado de tener que transcribir la firma o la palabra de una carta de alguien que ya no está y eso está bueno”.

Si de reiteraciones hablamos, hay toda una generación que tiene el logo de Los Piojos y la frase “Pensando en vos siempre” de los Redondos es la más multiplicada. Emanuel mencionó: “La gente te pide mucho más colores que antes, antes era todo en grises y negros y hoy te piden en acuarela, les gusta meterle bastante color” a la vez que también recurren dos o tres personas por semana para taparse algún diseño anterior.

Y los famosos covers para eliminar algo que no gustó dependen del tipo de tatuaje previo. Si está algo borroso se pueden elegir varias alternativas, pero si tiene muchas líneas marcadas se achica el abanico para poder inventar otra cosa.

A veces se puede “zafar” de otra manera. Como contó Marcos sobre un caso concreto: “Me dijeron que querían taparse el nombre tal. Hice el dibujo y todo y después me salieron diciendo que el papá se llamaba igual al ex, así que le agregamos el nombre de la mamá y ya lo arreglamos así”.

Continuando con los tatuajes de moda, Miguel sumó: “A mí me gusta mucho el color y el blanco y negro. Los tatuajes de moda, comerciales, que nunca dejan de existir son el infinito, la rosa, las frases, los símbolos, corazones, todo lo que es chiquito. La mayoría viene diciendo que se quiere tatuar una frase, a nosotros no nos gusta mucho, lo hago, pero prefiero más hacer un dibujo”.

Ya sin ir a lo que se pide pero sí a las técnicas, una de las que más está en boga es la del puntillismo, tal como la que se refleja en muchos basquetbolistas. Emanuel contó en ese sentido: “El puntillismo lleva tiempo pero es muy delicado y queda muy bonito. Yo a veces lo uso como una opción extra a lo que es el sombreado, porque trabajas en un degradé de negros y grises. Tenés dos estilos de puntillismo, uno de barrido y uno más clásico que es haciendo puntito por puntito”.

(Facebook Emanuel Santamarina). 

“Por ahí a la persona que vos sabes que sufre mucho yo se lo tiro como opción. Cuando se quieren tatuar en zonas de bastante dolor, como las costillas, duele menos. Yo lo he hecho en el pecho, en la espalda, y duele un poquito menos que hacer una línea o un sombreado porque como es puntito por puntito y la aguja rebota en la piel es mucho más suave”, añadió.

La espalda como un cuadro

Los artistas plásticos aman aquellos primeros pincelazos sobre un cuadro porque son los que van marcando lo que se quiere plasmar en público. Un tatuador de pura cepa ama el desafío de tatuar una espalda completa.

Miguel narró sobre ese punto: “A mí se me hace más sencillo porque es una superficie más plana, lo que más cuesta es la panza por la respiración de la persona. Para mí lo mejor es tatuar en espaldas, si tienen una espalda en donde les sobre espacio mándenmela”.

Precisó así: “Es poner un lienzo, hacer una obra entera que es lo mejor y que no quede como un rompecabezas. He hecho algunas obras en espalda y tengo para terminar porque duele mucho y de hecho yo tengo uno para terminar detalles en mi espalda. La espalda es la mejor parte para tatuar”.

Marcos amplió: “Yo he hecho dos tatuajes en la espalda. Uno fue con el estilo tradicional, que son solamente líneas intensas y sólidas. Hice un Jesús muy grande que creo que a mi criterio quedó muy bonito. No está pintado, sólo fueron líneas, porque le dolió muchísimo. El segundo tatuaje que hice fue un Fénix full color muy grande, que ese me llevó como ocho sesiones para hacerlo. En la primera sesión hice las líneas como un mapa y después en la segunda empezamos a pintar y fuimos sectorizando. Tuvo un aguante tremendo porque lo hice sin anestesia y la última sesión de detalles fue muy larga, y estoy muy contento con ese tatuaje”.

Entre los grandes tatuajes en espaldas de famosos, se encuentran la imagen de La Resurrección de los Muertos de Carlos Tévez, un monumental león en el ex River Sebastián Driussi, un escudo de River con una virgen de Enzo Pérez, un atrapa sueños con plumas en el español Sergio Ramos, un ave Fénix en Ben Affleck y Nicolás Otamendi se tatuó las series “Breaking Bad”, “Vikings” y “Peaky Blinders”. Otro tatuaje muy famoso fue el león de Mauro Icardi en todo su pecho y en los brazos, con los nombres de sus hijas Francesca e Isabella.

(Fotos Web)

Retomando la cuestión local, los pedidos varían desde aquellos tatuajes a todo color y hasta los grises y negros con líneas muy marcadas. Cada persona es un mundo por lo que las figuras pedidas son innumerables.

Desde las clásicas anclas que se hacían los marineros antes de emprender un viaje a la variedad de paletas de colores que hay actualmente, han pasado un sinfín de modelos y todos están al alcance de un click.

Lo importante en esta cuestión es saber elegir que se quiere tatuar uno mismo. Elegir un tatuaje es como escoger el nombre de un hijo o como se jura en el altar al casarse… es para toda la vida.