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01/02/2020

“Una de las partes más fuertes de mi oficio es parir una canción”

Lisandro Aristimuño, el alquimista del sonido que explora formas para vestir cada canción 
“Una de las partes más fuertes de mi oficio es parir una canción”
“Una de las partes más fuertes de mi oficio es parir una canción”

 

Lisandro Aristimuño, viedmense con 9 discos en su trayectoria hechos por su propio sello “Viento Azul”, una nominación al Grammy como Mejor Disco Alternativo" por el disco "Mundo Anfibio", y podemos seguir enumerando logros de este cantautor que no para de sorprendernos.

 

Confiesa que siempre hubo algún piano, guitarra, percusión en su casa, pero estaban prohibidos en su niñez por cuidado al instrumento “ para mí era lo que yo quería. Así arrancó como esas ganas de curiosear y después comencé a tocar de oído, a sacar canciones de gente que me gustaba” sacando sus primeros acordes a los 10 años. 

 

Actualmente “Señal 1” y “Levitar” están Spotify y Youtube como adelanto de su nuevo álbum. Canciones que se convierten en una experiencia cuando las escuchás con auriculares. Hoy hablamos con el músico, cantautor y productor que cada vez se mete más en el estudio del mundo del audio, que explora con curiosidad cada oportunidad sonora, y tomó la adversidad como impulso, el ser distinto como una ventaja.  

 

-¿Qué te influencia para experimentar musicalmente?

-La base de lo que escucho es muy variada, me gusta mucha música, siempre rescato algo bueno de cada estilo y sonido. Creo que se basa mucho en eso a la hora de hacer las canciones. La misma canción me comienza a pedir sonidos que jamás me hubiese imaginado incluso componerlos, ¿qué le tengo que poner? ¿un trap? ¿una parte de un tango? ¿algo más clásico, más rockero, más balada incluso?. La verdad me dejo influenciar por la canción, y ella decide qué quiere ser, qué vestido se quiere poner hoy.

 

-Productor, cantante, compositor, responsable de un sello discográfico independiente, ¿Cómo conviven estas 4 facetas en una misma persona?

-Cuando me aburro de uno voy a otro, por suerte, tengo el oficio que le agradezco a la vida de poder vivir de lo que me gusta y que cuando quiero, cambio. Tengo etapas en la que estoy produciendo a otros músicos. De repente quiero sacar un disco y estoy con el diseño gráfico. Por ahí comprando instrumentos o cosas para el estudio. Me ayuda también Valentín, mi manager con quien trabajo desde hace 8 años.

 

-¿Cuál parte del proceso disfrutás más?

-Son diferentes aunque no se crea, el hecho de componer una canción y terminarla es muy emocionante, es como parir algo, y te hace hasta llorar. Yo creo que esa es una de las partes más fuertes de mi oficio, el hecho de parir una canción, como dice Silvio. 

 

 

-¿De qué forma la Patagonia y Viedma están presentes en tu trabajo?

-Creo que lo tengo adentro, como una raíz muy profunda que la cuido, que no quiero que se vaya, que quiero seguir teniéndola. Yo vivo desde hace 16 años en Buenos Aires, hace un montón me fui, pero siempre volvía. Ahora estoy ya en la parte en la que vuelvo cada vez menos, son cosas naturales, pero cuando fui a caminar a El Cóndor, tuve otra vez una conexión muy fuerte, es una sensación muy rara la que me transmite, lo que me sucede. Como que nunca me había olvidado de esto, no me siento que me haya ido. La gente que me saluda los conozco a todos, me los acuerdo, obviamente un poco más avejentados todos.

 

 

-Te nombraron “Ciudadano Ilustre de Río Negro” en 2013 ¿Qué significa para vos?

-Me parece buenísimo, son cosas que ya no están tanto por el lado de la música pero sí de valorar a alguien que salió de este lugar. Cuando era adolescente acá, pedí el primer disco de Radiohead, estaba escuchando eso y mis amigos me decían “¿Qué escuchás? ¡estás loco! (cuando estaban Los Piojos de moda o Soda). Era mi forma, no era que estaba buscando algo raro, escuchaba otras cosas y me decían, esa música marciana que escuchás vos, me hacían bullying y ¡mirá ahora al amigo! ( risas).

 

-¿Qué rol creés que juegan las redes sociales en este momento en la vida del artista?

-Está cambiando todo, esto de los singles que antes se sacaba el disco sí o sí. Yo uso mucho las redes porque me ayuda a la autogestión y a la independencia que quiero. Prefiero sacar un videito yo, e informar por mi Instagram. Ahí está la gente que quiere saber qué voy a hacer, hay una comunicación más directa. Esta opción me abrió un camino. Me encanta manejar las redes, yo soy el que escribe, elijo la foto,  la canción que quiero poner. Lo de los loritos le dije a Valentin, ¿me filmás? que quiero publicar esto. Como que muy simple, nada distinto.

 

 

-¿Qué te llevó a sacar un vinilo en tiempos digitales?

-Eso es que soy melómano, enfermo y coleccionista de vinilos. Desde hace muchos años tengo una colección muy grande, y quería darme el gusto de tener uno mío en ese formato para poder ponerlo junto a sus primitos (risas). Elegí “Mundo Anfibio” porque ya hace bastante que lo queríamos sacar en vinilo, pero se nos trababa por un tema económico.

 

-¿Cassette, algún día?

-No. Mi primera grabadora fue en cassette, como que ya lo conozco digamos, en cambio el vinilo no lo viví, pero bueno nunca digas nunca. A mí me parece que el cassette no suena muy bien, pero hay gente que dice otra cosa, para mi suena mejor el CD o el vinilo, es una cuestión de audio.

 

-¿Cómo se lleva el camino de cantautor con un estilo poco convencional?

-Es un proceso muy largo, que lleva mucha dedicación, cabeza dura también y al primer bullying que te hacen decirle no, no me importa. Hay un proceso muy grande personal y sentimental, un tema de mérito, de defender tus ideas tal cual las querés mostrar. Porque en eso una multinacional te pueden decir: No, el corte es este y no ese. O sea, si yo lo hubiera dicho que “Señal 1” era el corte hubieran dicho “¿Qué? es un tema lento, oscuro, tiene una letra que dice cómo puedo hacer para ser más libre, es todo lo peor para una multinacional, me hubieran dicho, estás loco. 

 


 

-¿Cómo armás el repertorio de las presentaciones? 

-En cada ciudad donde giro, voy un día antes y la camino un poco. Lo primero que hago es preguntar dónde queda una disquería que vendan vinilos y voy caminando ( si es cerca ¿no?), vuelvo al hotel y hago el repertorio. Aprovecho también y compro vinilos, pregunto por artistas locales, y me lo llevo en una valija extra.  

 

-Te vimos en un video pronunciándote sobre La ley de Cupo Femenino en la Música ¿Qué opinás sobre su aprobación?

-¡Me parece genial! y se lo debo a Hilda Lizarazu, quien me convocó. Yo trabajé mucho con mujeres, fui productor de Liliana Herrero, Fabi Cantilo, de Mariana Baraj, me encanta trabajar con mujeres, fue un laburo hermoso. A mí también me llamaba la atención que en conciertos, recitales, festivales, la mayoría eran varones, por que sí había un montón de mujeres y la verdad me puso muy contento cuando surgió. 

 

 

-¿Qué le decís al pibe, a la piba, que tiene el sueño de dedicarse a la música? 

-Que pregunta dificil. Cada persona tiene un mundo y una forma, una familia, es todo muy sutil. Hay que no dejarse vencer por lo que dicen los demás. Yo creo que siempre las ciudades chicas, los pueblos chicos, lo externo es muy influyente, el que te digan, ahí va el loquito, ahí va el raro. Que lo externo no te saque del eje, si realmente lo sentís, si te parece que está dentro tuyo y es profundo. La gente no entiende a veces, piensan que ser músico no es un oficio, hay carreras de música que llevan 10 años de estudio, se hace un oficio de más práctica y más concentración que un odontólogo, y fijate vos la falta de educación que hay sobre eso.

 

-Después de 9 discos, premios Gardel, nominaciones al Grammy, un sello propio ¿Cuál es la “Señal 1” en este momento para Lisandro Aristimuño?

-Estoy en un proceso de disfrutar de todo lo que hice, fue todo muy rápido. Desde el 2004 que salió mi primer disco hasta hoy todo fue muy vertiginoso, y fuerte, entonces en este disco quiero como sentirlo. Terminarlo en mi propio estudio, quiero disfrutarlo. Lo otro lo disfruté pero a esto quiero darle el tiempo necesario que nunca pude tener. En este dije, por fin voy a tener mi casa donde grabo, un estudio digamos, y me voy a dar el tiempo necesario para cada instrumento, para cada músico.

 

 

Voy con vos

En 2020 Lisandro Aristimuño participó en la “Fiesta Nacional del Mar y el Acampante” en el Cóndor, evento en el que los cantautores viedmenses Ana Gauna y Manuel Espinosa fueron teloneros y les expresó su apoyo.

 

Desde 2014 Aristimuño hace MSFL (Música Sin Fines de Lucro) ahí mensualmente publica canciones de artistas independientes, recibiendo material de casi toda habla hispana, “es un proyecto que quiero mucho, y creo que es necesario para darle espacio a gente que por ahí no tiene la posibilidad de grabar o subir a internet, que también cuesta plata, y de escuchar otras cosas”. Además agrega “es un poco lo que quizás yo quería que me pase cuando era adolescente, estar acá en Viedma en el secundario y que alguien de Buenos Aires o de otro lugar, conocido, le puedas mandar algo y lo reciba. Ahora yo que más o menos estoy visible, puedo intentar hacerlo”.

 

Por: Leomarys Ñañe 

Fotos: Gentileza Valentín López López @valentinlopezlo / Vanesa Schwemmler