200 años de la Batalla de Cepeda: en las raíces del federalismo
Este 1º de febrero se cumplen 200 años de la primer Batalla de Cepeda (1º/02/1820). El hecho de armas, por sus importantes consecuencias, no fue uno más dentro de los innumerables que tuvieron lugar entre compatriotas durante varias décadas del siglo XIX: las que mediaron entre el Primer Gobierno Patrio y la definitiva Organización Nacional.
El choque tenía como antecedentes los constantes enfrentamientos sucedidos, entre el Directorio y los epígonos del centralismo porteño, por una parte, y por la otra, los caudillos federales de las provincias del litoral y de la Provincia Oriental (José G. Artigas, Francisco Ramírez, Estanislao López y otros), que constituían la Liga de los Pueblos Libres y que reclamaban la autonomía para sus provincias, levantaban la bandera del Federalismo y repudiaban las políticas del Directorio que les llevaba la guerra, alentaba la invasión portuguesa a la Provincia Oriental, había prohijado la sanción de la Constitución de 1819 de neto corte unitario, y había gestionado la coronación de un príncipe francés al frente de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Cepeda fue una batalla atípica por su corta duración, de tal modo que ha sido llamada “la batalla de los diez minutos”. El Director Supremo General José Rondeau, con un ejército de alrededor de 2.000 hombres, formó en proximidades de la cañada del arroyo Cepeda. Enfrente tenía el ejército federal, que no pasaba de 1.600 hombres. Con las primeras luces del 1º de febrero de 1820, la caballería federal en una rápida maniobra avanzó por los flancos del ejército nacional rodeándolo por la retaguardia. Éste apenas tuvo tiempo de acomodar sus piezas, cuando las rápidas acciones del ejército federal decidieron la batalla a su favor. Los nacionales se retiraron hacia San Nicolás sin ser perseguidos, mientras los federales se pusieron en marcha hacia la ciudad de Buenos Aires.
La importancia de la batalla radica en sus trascendentes consecuencias: A partir de la derrota, renunció el Director Supremo José Rondeau y cayeron definitivamente el Directorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Congreso originariamente reunido en Tucumán; de tal modo, dejó de existir un gobierno nacional y se ingresó en el período históricamente conocido como de la anarquía, que se mantendría durante largos años hasta la definitiva organización del país.
A partir de entonces, se ha considerado que nació la Provincia de Buenos Aires, ya constituida como entidad política autónoma, despojada de representar y ejercer –al menos por un tiempo- las facultades propias de la incipiente Nación. Manuel de Sarratea fue designado como su primer gobernador.
Una de las principales consecuencias de la batalla de Cepeda de 1820, fue la celebración del Tratado del Pilar, firmado el 23 de febrero de ese año por Francisco Ramirez (Entre Ríos), Estanislao López (Santa Fe) y Manuel de Sarratea (Buenos Aires). El Tratado proclamaba la Unidad Nacional y se pronunciaba por la Federación como sistema de gobierno que debía regir a las provincias firmantes. Establecía el fin de la guerra y el retiro de las tropas de Santa Fe y Entre Ríos a sus respectivos territorios. Se proponía la reunión de un Congreso al que se invitaría a las demás provincias, para “la regularización de un gobierno central” y para “que acuerden cuanto pudiera convenirles y convenga al bien general”.
Más allá de que el Tratado tuvo escasa aplicación práctica inmediata, ya que al poco tiempo de celebrado la guerra civil envolvió nuevamente a las provincias, debe destacarse que, en largo y sangriento proceso de organización nacional, el Tratado del Pilar fue el primero de los “pactos preexistentes” citados por el Preámbulo de la Constitución Nacional, en cumplimiento de los cuales se propuso organizar definitivamente el país. Como tal, puede también decirse que, más allá de las luchas, actos y proclamas que le precedieron, en su consecución y en sus declaraciones, se encuentran las raíces mismas del Federalismo Argentino.
Por Raúl Osvaldo Bruno
DNI 10151779