CGT: ¿Héctor Daer al frente de la central obrera?
El presidente Alberto Fernández necesita una CGT unida para llevar adelante, y sin sobresaltos, el pacto social. Sin embargo, eso no va a ser sencillo.
Hoy la central obrera no lo está. Ni lo estará de forma inminente. Hay sectores sindicales en pugna que por el momento son imposibles de conciliar.
Por ejemplo, el camionero Hugo Moyano con los “gordos” de la principal central de los trabajadores. O Luis Barrionuevo (Gastronómicos), que se muestra “refractario” al gobierno nacional, y sobre todo a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Tampoco habrá una incorporación “directa” de la CTA de la Trabajadores -la liderada por el docente Hugo Yasky- a la CGT, como se dejó traslucir en el acto del microestadio de Lanús, con la presencia del entonces candidato presidencial del Frente de Todos. Eso fue apenas un “gesto”, valioso, pero solo un “gesto”.
Con este contexto como telón de fondo, Héctor Daer (Sanidad), el mejor interlocutor de Alberto Fernández en el planisferio sindical, se encamina a ser el único líder de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina, aunque despierta resquemores en otros sectores sindicales.
La actual conducción nacional de la CGT tiene mandato hasta agosto de 2020. En la actualidad es cogobernada por los secretarios generales Daer y Carlos Acuña (Estacioneros de Servicio), un hombre que responde a Barrionuevo, un pope sindical que perdió el poder que supo tener.
Los “gordos” de la CGT se niegan a que Moyano, o su hijo Pablo, secretario adjunto de Camioneros, accedan a un cargo directivo en la central obrera cuando se renueven autoridades. Sí, en cambio, a que otro dirigente de ese gremio lo haga.