Productores rionegrinos preocupados por las retenciones al campo
Por Fernando Manrique
Fotos: Eugenio Sicardi/Daniel Idiarte.
Desde el gobierno nacional conducido por Alberto Fernández se baraja la posibilidad de que vuelvan las retenciones al campo.
Se trata de un 30 por ciento para quienes exporten soja, 12 por ciento para las cerealeras, 9 por ciento para las carnes y 4.5 por ciento para las frutas y los bienes industriales.
Esa decisión desde Casa Rosada no ha sido tomada bien por parte de los ruralistas e incluso no se descartan que salgan a las calles tal como pasó en 2008.
El caso de Río Negro podría estar contemplado en un artículo especial, que no modificaría la quita de 3 pesos por dólar de exportación como rige actualmente.
En las últimas horas, Fernández adelantó que se incorpora un artículo para compensar de los derechos de exportación específicos para pequeños productores y cooperativas. Aún así, abundan las incógnitas de lo que pasará.
Economía complicada

Sebastián Hernández, presidente de la Federación de Productores de Frutas de Río Negro y Neuquén, dialogó en Radio Noticias y expresó: “Seguiríamos estando con los 3 pesos por dólar, que eso significa alrededor de un 4 coma algo por ciento” y agregó: “Hasta ahora no tenemos certeza de que esto nos esté afectando. Igual así, estamos pidiendo audiencias porque queremos que esto no se modifique, pero además de eso hablar que esta economía que está muy complicada y que está muy mal”.
En el mismo sentido, indicó: “Esperemos que este nuevo gobierno no tome medidas que vayan en contra de la actividad porque lamentablemente sería como una estocada muy fuerte al productor, que ya está muy débil y no puede seguir aguantando. No puede soportar más presión impositiva, no hay manera de que el productor pueda salir de esto si no hay un acompañamiento del Estado”.
“Hay situaciones que se tienen que seguir resguardando, mínimo no imponible, algo que se puso en el gobierno anterior hay que seguir resguardándolo. La emergencia económica tiene que seguir estando para los productores, son situaciones que van a tener que seguir en el margen hasta que esta economía se pueda establecer un poco y pueda acomodarse”, sostuvo.
Reglas no tan claras

Baldomero Bassi, flamante director de la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro, contó en el mismo orden: “Las rurales ya están en estado de alerta, ya han habido reuniones con el Presidente. Nosotros si bien estamos en una zona marginal, que por ahí no somos exportadores de cereales y demás, nos afectan al mercado interno y al funcionamiento de los pequeños y medianos productores. Es una situación que preocupa y esperemos que no continúe de esta manera”.
Precisó también que la Argentina no parece un país serio, ya que se va girando el timón hacia cualquier lado según el gobierno de turno. No existe una estrategia común que perdure con el correr de los mandatarios.
“El hecho de estar cambiando de direcciones y de estrategias productivas o económicas permanentemente nos hace que desde afuera nos vean con cierto recelo” dijo y señaló: “En la gestión que terminó se recuperaron muchos mercados, se empezaron a abrir nuevas puertas para la exportación pero la gente que trabaja de manera ordenada, de manera protocolizada, dice ‘No, yo necesito trabajar con gente seria y confiable’. Pasa en todos los órdenes de la vida, a nivel nacional pasa con el tema de las exportaciones”.
Y ante la consulta de si puede volver un clima caótico como el de 2008, manifestó: “Ya desde las mesas de enlace se ha comenzado a estar en un estado de alerta y movilización, todo el sector institucional ya está atento a lo que pueda llegar a venir. Nosotros tendremos que tomar las medidas que se generen en las instituciones, pero sí hay un estado de alerta y movilización ya presente”.
En igual órbita, el vicepresidente de la Rural de Choele Choel, Gabriel Jelén puntualizó que la medida fue “de manera inconsulta” y precipitada pues “el sector productivo tiene un tiempo en cuanto a la producción, que uno inicia un ciclo tanto de cría como de engorde con algunos costos y a mitad de camino le van cambiando las reglas, atenta contra todo y genera incertidumbre”.
Para Jelén hay una profunda confusión, dado que “se hablaba de permanente inversión, de innovación en el sector y este tipo de medidas atenta contra las inversiones y contra el crecimiento de los sectores”.
“Todo esto atenta contra la previsibilidad que uno tiene, no podemos desconocer que somos importadores de alimentos en la región para tratar de abastecer los feedlots y todos estos incrementos de costos siempre alguien en la cadena lo paga. Somos una región generalmente criadora y el criador que venía muy atrás en cuanto a las actualizaciones de precios es el que más va a pagar el plato en estas situaciones”, apuntó y analizó: “Si es éste el horizonte y la forma de proceder generan mucha incertidumbre hacia el sector, que va a ir a un cese o interrupción de las inversiones, seguramente los corrales de engorde van a sufrir alguna baja que a la larga va a repercutir hasta en el precio de la hacienda”.
Caída de los pequeños productores
Más allá de las medidas de contención sugeridas por el Presidente, muchos desconfían del verdadero impacto hacia los productores más chicos.
El economista José Artola también dio precisiones en torno a este problema y determinó: “Las famosas retenciones no son buenas, estamos utilizando la plata que producimos 13 millones de personas para mantener a 17 millones de personas. Eso en cualquier lugar se llama banca rota, o sea, estamos fundidos. Ahora, respecto a los productores y de su escala de producción porque hay que medirlo por escala para poder prorratear el costo fijo o promedio, tenemos dos cosas. Primero el transporte de media o larga distancia debe ser en tren porque existe un 40 por ciento menos de costos en el flete. Segundo, tienen la oportunidad de partir de un puerto de aguas profundas lo cual es mucho más barato y también llega a otro puerto como San Antonio Oeste que es de calado natural y de bajo costo. Con todo esto bajamos los costos, ahora nos queda la escala de producción. El productor de frutas, de manzanas, de peras, de lo que sea, tiene un precio, si yo bajo el costo aumento el exprés de ganancias. Ahora, si vamos a seguir metiéndole retenciones entonces el ingreso del productor va a ser menor”.
El técnico hizo una diferenciación en la escala productiva y completó: “Los grandes productores van a poder aguantarlo, tarde o temprano se van a ir al negocio del petróleo o al negocio de la energía, lo mismo que pasó en Tunuyán, en Mendoza. Mendoza y el Alto Valle son hermanas. Tunuyán es lo mismo que decir General Roca. Si le siguen poniendo cargas a los productores, los grandes más o menos van a aguantar y después vienen los medianos y los chicos que van a tener que cerrar porque no van a tener rentabilidad, dinero suficiente para aguantar todo el año”.
“Los productores medianos y pequeños van a desaparecer, en el Alto Valle están vendiendo los campos para petroleros y para hacer countries”, subrayó.
Por último, marcó como otro problema la generación de oligopolios: “Usted tiene cinco supermercados que les marcan el precio de todo el consumo del país. Ya los precios no lo marcan la oferta y la demanda del mercado, los marcan cinco ceos que se sientan y deciden qué van a hacer con los precios‘ y remarcó: ‘No hay cadena de valor agregado, estamos vendiendo commodities, no tenemos industria que absorba gran mano de obra, tenemos un sistema financiero que es lamentable porque el 80 por ciento de una población debería estar asociada a la funcionalidad del sistema financiero pero nosotros tenemos nada más que el 20 por ciento de la población bancarizada”.
El panorama es incierto en general, pero aún lo es más para aquellos productores que desde hace tiempo son uno de los motores de la Argentina. Veremos qué pasa en un país donde pasa de todo.