Publicidad
 
30/11/2019

¿Te molesta escuchar a alguien masticar o respirar?

Afecta a muchas más personas de lo que parece y tiene su explicación. Te explicamos por qué sucede

 

La ciencia tiene una explicación para todo, por lo que si no te gusta escuchar determinados sonidos como alguien respirando fuerte, roncando o masticando, es probable que padezcas misofonía, un trastorno psiquiátrico también conocido como sensibilidad selectiva al sonido y que se basa en el odio o intolerancia a los sonidos cotidianos producidos por el cuerpo de otras personas, como comer, masticar, respirar fuerte, toser, sorber o realizar ruidos con otros objetos, como clic con el boli. Estos pueden generar ansiedad e incluso conductas agresivas.

 

En algunas ocasiones la misofonía está asociada a un trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad y puede estar originada por experiencias negativas asociadas a sonidos específicos. 

 

 

La verdadera explicación

 

Ahondando sobre el caso, recientemente una investigación publicada en la revista Current Biology confirma que este problema existe. Para el experimento, un equipo de la Universidad de Newcastle en el Reino Unido examinó los escáneres cerebrales por resonancia magnética de aquellos con y sin misofonía mientras reproducían una variedad de sonidos. Los sonidos eran neutros (como lluvia o agua hirviendo), desagradables (un bebé llorando o una persona gritando) o desencadenantes de este trastorno (sonidos de respiración o de comer).

 

Atendiendo a los resultados, el equipo de investigadores notó cambios significativos en la actividad cerebral de quienes padecen misofonia cuando escucharon un “sonido desencadenante”. Resulta que las personas con misofonia tienen una diferencia en el desarrollo del lóbulo frontal de sus cerebros que hace que los mismos reaccionen severamente a esos desencadenantes, haciéndoles también sudar y aumentar su frecuencia cardíaca.


 

Con información de The Healthy

Foto: web