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23/11/2019

“ Lo más lindo que nos pasa en el viaje es conocer gente”

Una familia viajera visita la Comarca y comparte cómo es vivir con paradas infinitas.  

 

Estar de vacaciones siempre deja la sensación de querer continuar de viaje pero ¿Qué sucede cuando la rutina de vida es precisamente estar viajando?¿Donde queda la estabilidad? ¿Qué pasa con las amistades y los nexos familiares? ¿el trabajo? ¿la escuela? ¿De qué se vive?. ¿Asumirías 100% con el compromiso de dejarlo todo y lanzarte a la aventura?.

 

Seguro ya viste la combi en algún punto de la Comarca, un vehículo acondicionado que es el hogar rodante de una familia que decidió emprender el viaje. En este afán curioso de descubrir nuevas miradas, en Musas conversamos con Paula Aphalo, Mauro Michel y su hija Juana para que conocer de cerca cómo es vivir viajando. 

 

 

Paula y Mauro son de Gualeguaychú - Entre Ríos y nos cuentan que en 2017  hicieron un viaje por 15 días a Cuba. Durante 3 años estuvieron ahorrando para conocer ese destino, al regresar la pregunta que saltó fue “¿ahora qué hacemos: juntamos de vuelta para el próximo viaje si con suerte podemos ir, o hacemos un viaje de por vida?”. De manera fortuita o acto de la causalidad, nos comenta Paula “el papelito del estacionamiento de cuando salís del aeropuerto lo doy vuelta y cuando ya lo iba a tirar decía Decidite a hacerlo,  eso fue lo que nos motivó, era para nosotros ese mensaje. Y así fue que nos decidimos, todavía tenemos el papelito, está pegado en la puerta de nuestra casa y cada vez que salimos, que entramos, lo miramos porque sigue pasando que tenemos alguna duda y leemos: decidite a hacerlo. Esa frase quedó plasmada en nosotros". 

 

Dejarlo todo para conocer a “Trompita” 

 

 

Mauro sabe de mecánica, y lo primero que hizo fue interiorizarse sobre el transporte y algunas estrategias para ir armando el viaje “ el vehículo tenía que ser el adecuado, gastar poco dinero en el viaje, ser cómodo,  no tenía que generar gastos extras de algún impuesto. Este no paga patente y todo es más barato. Después un día empezamos a desprendernos de nuestras cosas, de la casa alquilada, los muebles, del negocio que teníamos en la casa que era un centro estética, después mi local de electrónica, se vendió todo, salimos del sistema,  y con eso pudimos salir a buscar a trompita ( así le llamamos a nuestra casa), un colectivo de línea que reacondicionamos y ahí empezó 4 meses de duro trabajo: levantarse a las 8:00 de la mañana y hasta las 10:00 u 11:00 de la noche trabajando a pleno para poder terminar y partir”, explica. 

 

“¿Con qué necesidad? si lo tienen todo”

Al comunicar su idea de nueva vida, la familia y amigos insistían en corroborar si estaban seguros de la decisión, sumando a las preguntas “ ¿y la nena? ¿ y si les pasa algo?” . Mauro nos cuenta, “el tema era salir, nosotros vamos con el buen pensamiento. Si bien no tenemos obra social, en más de cinco meses que tenemos viajando nunca tuvimos ni un resfrío, así que no estamos pensando en que nos vamos a enfermar, ni que nos va a pasar algo, sino todo siempre en positivo,  y así surge todo, todo sale bien”.

 

La brújula y los cambios de estación

Desde que partieron de Entre Ríos, recorrieron parte de provincia de Buenos Aires con la idea de hacer Ushuaia bajando por la Costa, pero era muy frío para ellos, entonces pasaron por Mendoza, Córdoba, San Luis,  llegaron hasta Bariloche con mucha nieve “ no queríamos más frío, queríamos disfrutar del afuera con la gente, nos gusta mucho el calor, así que llegamos hasta Viedma y vamos a empezar a subir de a poquito” nos dice Paula. 

 

- ¿Generalmente cuánto tiempo pasan en cada localidad?

El tiempo lo decide el lugar al que llegamos, si nos reciben lindo, que vemos que está cómodo para quedarse, podemos estar desde una semana a un mes. También hemos estado en lugares que llegamos, no nos gustó y nos fuimos. No tenemos tiempo estipulado, es según cómo nos sintamos en el lugar.

 

-¿Cuál es el punto de llegada del viaje?

-No hay punto final en este viaje, el mundo nos espera siempre, eso es lo que nos define, así que el mundo va a ser nuestro hogar, lo vamos a recorrer todo.

 

- Paula ¿de qué viven? 

Principalmente de hacer artesanías, lo que nos va saliendo. Nos gusta hacer juegos didácticos para chicos, de ingenio y pulseras que nos han enseñado otros viajeros.  Los viajeros somos una comunidad muy amorosa, muy unidos, nos ayudamos y nos pasamos data. También podemos trabajar en lugares, hemos estado hasta cortando pasto, estamos muy abierta a todo,  no tenemos ningún problema con eso. 

 

 

- Mauro ¿cómo llevan el  mantenimiento del vehículo?

- Es un vehículo viejito modelo 99, ya nos pasó al mes de haber salido de viaje que se nos rompió el motor, gracias a Dios la gente y  los amigos, se fue dando todo para conseguir lugar y desarmar el vehículo. Yo por suerte también se bastante de mecánica y de todo me doy maña, así pudemos arreglar y seguir adelante. Después el mantenimiento normal de cualquier auto, siempre cuidándolo obviamente porque nuestra casa, hay que tratar de mantenerlo siempre en condiciones. 

 

 Educación a distancia

Uno de los principales temas de conversación cuando las personas se acercan a conocerlos es la educación de su hija. Juana tiene 7 años, desde que emprendieron el viaje su mamá es quien se ocupa de enseñarle los contenidos que regularmente estaría viendo en  una escuela. Mauro nos cuenta que a final de año su hija rendirá examen libre y al salir del país, pasará a formar parte del programa SEAD (Servicio de Educación a Distancia) , que corresponde a una modalidad Ministerio de Educación en Argentina para estudiantes de primaria y secundaria. 

 

Paula, su mamá, nos dice que el avance es positivo, que ve en su hija un espíritu curioso a interesado en aprender “ se le abrió la cabeza, absorbe todo, está constantemente preguntando. En cada lugar donde vamos aprovechamos para saber de su cultura, cuántos años tiene el pueblo, le gusta mucho saber sobre animales y la flora”

 

A Juana le gusta dibujar y tomar fotos,  hace equipo con sus padres en este modo de vida “disfruto mucho de esto, disfruto la casa que tengo, viajar y conocer a nuevas personas” nos dice.  

 

 

- Ahora con este tiempo que llevan viajando, retomamos la pregunta que antes de emprender el viaje le hacían familiares y amigos ¿Hay necesidad? ¿Qué les deja esta ruta?

 

-Mauro: hay que salir, las limitaciones se la ponen uno mismo. Una vez que salís el mundo se te abre de tal forma que es todo muy fácil, no hay miedos. Hay que salir y animarse nada más, dejar todo y salir .

 

- Paula: Lo más lindo que nos pasa en el viaje es conocer gente, eso es lo que nosotros estábamos buscando, conocer gente y compartir, porque compartimos mucho. Desde comidas que se arman acá dentro en casa o en otras donde nos invitan, realmente hacés amigos, te cuesta despedirte cuando te quedas muchos días. 

 

- En el caso de Juana, resume su experiencia en una palabra: libertad.

 

Un mate para compartir

Con la cercanía del verano y las vacaciones, viajar es un verbo que ronda en muchas conversaciones. Hoy en Musas contamos con el testimonio de una familia que decidió hacer de su vida, un viaje, que nos abrió las puertas de “Trompita”, auto que les sirve de hogar y donde también Paula comparte con quien les visita, el curioso mate de té “ es un mate dulce con limón, té y muchas hierbas, a todos les hago probar”.

 

Podés seguir su viaje en Instagram @el_mundo_nos_espera


 

Por: Leomarys Ñañe 

Fotos: Vanesa Schwemmler

Agradecimiento: @oliviavan