San Spiga “Se hace, se aprende”
Santiago Spigariol, San Spiga, prefiere que lo encuadren en el ámbito de la enseñanza, aún así, su talento y creatividad lo hacen trascender en áreas como el diseño gráfico, muralismo, stencil, afiches, estando su impronta detrás del éxito de marcas reconocidas. El joven viedmense traspasó fronteras, su trazo llegó incluso a paredes de Europa. Para él no hay reglas. En cada encuentro algo está por descubrirse, es un gran explorador que tiene la habilidad de escuchar al otro para que aflore lo mejor de sí y pueda comunicar mejor lo que le apasiona, tras la pista del “branding”.
En Musas conversamos con él sobre el proceso creativo, sus herramientas, qué tiene que ver “El Diego” en su vida y en qué momento la Comarca se conectó con Netflix. Así de variada es esta entrevista, en la que ( como él mismo) los temas se transforman, así como las ideas.
-¿Cómo comienza tu vinculación con el arte gráfico?
- Bueno, como todos los niños inquietos, me la pasaba dibujando por todos lados, como que todos somos artistas y después de alguna forma nos vamos olvidando de eso y nos ponemos a hacer otras cosas. A los 17 años me fui a estudiar Diseño Gráfico a la Universidad de Buenos Aires, sin saber muy bien que iba a hacer. Yo quería dibujar y hacer tapas de discos de los Redonditos de Ricota por ejemplo, ideas locas, y me encontré con una realidad súper interesante: una ciudad con un tsunami de información, de movida cultural y un montón de cuestiones vinculadas siempre al diseño. Después tuve la suerte de dar clases en la UBA (de muy chico). La dinámica hace que convoquen a docentes casi sin experiencia, como fue mi caso y es el de la mayoría que empieza a dar clase antes de culminar la carrera. Vi un mundo nuevo que vincula un poco el arte gráfico con la docencia, que es lo que me apasiona.

¿Cómo fue el desafío de dar clases?
Tenía 23 años y para mí era muy adolescente todavía. Yo sentía que no estaba preparado y a la vez tenía un montón de ganas y parecía como un privilegio, un orgullo enorme. Mis estudiantes eran parecidos o más grandes que yo, después en un momento me transformé en el docente con más experiencia del taller.
¿Y encarar el diseño gráfico?
Estando en Buenos Aires me tocó empezar a trabajar como a todos. Tuve la suerte de pegar laburos interesantes, con mucha exposición, con diseño más comercial. De la mano de la docencia y que siempre dibuje, pinté el arte urbano, se da mezclar todas estas cuestiones tratando siempre dedicarle más tiempo a lo que más me gustaba. Quería enseñar, compartir con la gente, sentía que tenía una especie de don. La vida del diseño puede ser un poco dura y solitaria, podés estar agachado 10 años detrás de una computadora con el resplandor de un monitor sin darte cuenta.

¿Y te ayudó “ La Mano de Dios” a trascender?
Bueno ahí se cruzan un poco esta cosa de los valores y las pasiones. Cuando tenía 5 años, en el 86’ salió campeón Argentina y recuerdo una felicidad enorme y es muy difícil salir de eso ¿Cómo no te va gustar Maradona si toda tu familia está feliz? vos ahí tan chiquitito. Los murales de Maradona me dieron como cierta visibilidad, y bueno después seguí viajando ahí a Nápoles a hacer murales.

La impronta de un viedmense en Netflix
La vinculación de Netflix con San Spiga no es casual. La serie Merlí, que cuenta la historia de un maestro de filosofía que enseña clases de forma poco tradicional, colocando a sus alumnos en un lugar activo, reflexivo, desmitificando al aula, guarda un poco la esencia de Spigariol “ a la agencia me llega un mail de Netflix pidiéndonos un trabajo para Merlí, como el libro oficial de la serie. Bueno, ese momento estamos todos a full con la serie y nos parece como una locura. Primero pensamos que era una broma, a los días comprobamos que era un requerimiento real. Había muy poco tiempo como siempre, tuvimos un libro objeto muy lindo, fue muy gratificante y un éxito en términos de marketing.

Se hace, se aprende
Su experiencia en las aulas le dio la facilidad para enfrentarse a grupos y compartir conocimientos “de repente tenías un taller de 200 personas, pibes y pibas que están esperando que le tires la posta del diseño gráfico, y vos sin formación en pedagogía, ni nada, tenés que llevar adelante un taller dos veces por semana con mucho rigor académico de calidad”. Las clases de San Spiga son recordadas por sus dinámicas usando elementos inimaginables, desde globos, pinturas, y un sin fin de estrategias más.

- ¿Te dicen el “Merlí” de la educación?
-A mí me quedó de la formación estando con gente, que lo primero que tenía que hacer era formar un grupo y generar confianza. Por ahí las maestras de primaria lo entienden mucho mejor o aquellos que te hacen decir el nombre, poner banderines y te hacen del primer día una fiesta. Por ahí en la crudeza de la universidad hace que se pierda eso. Mi objetivo era llegar a fin de año con el mejor grupo de personas del mundo y laburaba para que ellos y las pibas se crean que estaban en el mejor grupo de diseño, casi que lo técnico venía después. Este es el espíritu que también transmito en los talleres de branding.

¿Qué es el Branding?
Se puede decir que es el diseño gráfico aplicado a comunicar una marca. Muchas universidades te enseñan a hacer cosas lindas (desde el diseño) y poco contenido. El reto está en cómo comunicás mejor lo que te gusta hacer o que alguien descubra su talento. Las marcas grandes se matan por expresarse como personas, por eso una de las máximas que decimos en los talleres es que una marca es mucho más que un logo. Este no es un taller donde te llevas un logotipo lindo, es algo más.

Trabajás el diseño gráfico, afiches, das clases, pintás murales ¿Con qué te sentís más cómodo?
El mural tiene esa cosa de aire libre, contacto con la naturaleza, es súper físico, cansador. Un afiche también está bueno. Me siento más cómodo en las aulas y los murales. Del diseño del branding comercial me estoy alejando un poco, dejé de estar atrás la compu. En estos encuentros de “Se hace, se aprende” es donde siento que soy más útil, que se dan buenos resultados, que la gente sale muy contenta con su marca, que descubre cosas que no sabía. Con esa satisfacción docente, es genial, es poder ayudar de una forma concreta a la gente.

Viedma Te Quiero
El responsable del afiche “Viedma Te Quiero” aunque no vive en la Comarca, siempre vuelve a casa. Con una agenda que lo hace viajar por el país dando capacitaciones en branding, disfruta cada encuentro con la curiosidad de redescubrir estrategias ( y redescubrirse) en cada grupo.
En Julio pasado, San Spiga dictó en la Comarca su taller “ Se hace, Se Aprende” en el que distintos emprendedores, escritores, diseñadores y entusiastas locales acudieron para tomar herramientas que les permitan desarrollar sus proyectos, se espera que pronto continúe con ese ciclo y seguir desarrollando iniciativas en Viedma.
Podés seguir su trabajo en la web: spiga.tv, en el Instagram como @san.spiga y conseguir sus obras en Chulapa ( Colón 651 - Viedma ).
Fotos: Daniel Idiarte / @san.spiga / www.espn.com.ar/
Agradecimiento: Yanina Santoro