Contractura muscular, ¿cómo prevenirla?
La contractura muscular se define como una contracción mantenida e involuntaria del músculo. Es algo muy común que a todos nos ha pasado alguna vez. Se manifiesta como un dolor intenso en una zona concreta que, además, impide mover dicho músculo adecuadamente.
Suele afectar a la espalda pero, en realidad, puede darse en casi cualquier parte del cuerpo. Aunque suele estar asociada al ejercicio, no sólo afecta a las personas activas. De hecho, tienden a aparecer en personas sedentarias o en aquellas que realizan ejercicio de forma espontánea.
Como hemos dicho, las contracturas musculares son una contracción persistente e involuntaria de un músculo. Se deben, generalmente, a ejercicios mal realizados. También pueden estar ocasionadas por un esfuerzo fuerte sin que el músculo esté preparado para ello.
Otra de las causas puede ser mantener una postura incorrecta durante un rato largo. También se asocian a personas con escasa elasticidad o flexibilidad.
Las contracturas musculares, de la misma manera, pueden aparecer por la tensión y el estrés. Hoy en día, afectan con frecuencia a la zona del cuello y de los trapecios. Esto se debe tanto al estrés como a las posturas que adoptamos con el ordenador o la televisión.
El dolor producido por las contracturas musculares se debe a que la sangre no puede fluir con normalidad. Se producen zonas de inflamación y se acumulan sustancias de deshecho. Este dolor también se da cuando las fibras musculares no consiguen relajarse tras el ejercicio.

Hacer ejercicios de estiramiento y calentamiento
De esta manera, podrás evitar que se produzca un sobreesfuerzo en las fibras musculares. Lo recomendable es hacerlo antes y después del ejercicio.
Realizar ejercicio de manera regular
Si hacés ejercicio moderado diariamente y, además, vas aumentando la intensidad de manera progresiva, evitarás las contracturas musculares. Puedes empezar caminando trayectos cortos y, después, ir aumentando el tiempo y la rapidez de la marcha. También puedes comenzar con ejercicios con poco peso si quieres ejercitar la fuerza.

Mantén una postura correcta
Como ya hemos mencionado, gran parte de las contracturas musculares actualmente se producen debido a malas posturas. Pasamos mucho tiempo frente al ordenador o la televisión sin prestar atención a nuestra posición. Por ello, es recomendable ser consciente y corregir la postura.
Si trabajás en una oficina o pasas mucho tiempo en la misma postura, lo ideal es que hagas pequeños descansos. Levántate, camina o muévete un poco. Así, aliviarás la tensión acumulada en los músculos.
Trata de evitar los cambios bruscos de temperatura. Si hace frío, intenta ir lo suficientemente abrigado. También es muy importante que conozcas la técnica correcta de los ejercicios que realizas. Hacer un ejercicio de manera inadecuada puede lesionar el músculo y provocar contracturas musculares.