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27/05/2019

Lencería, alas y el fin de un desfile que no sumaba

Por qué Victoria's Secret ya no volverá a hacer su mega show.
Lencería, alas y el fin de un desfile que no sumaba
Lencería, alas y el fin de un desfile que no sumaba

Victoria's Secret anunció algo importante y no fue el destino y supermodelos de su próximo show de moda. No. Lo que se anunció fue que dejará de organizar sus tradicionales shows globales de televisión alrededor de sus desfiles. No habrá más Victoria's Secret Fashion Show en la programación de fin de año de 2019. Y quizás nunca más.

Uno de los motivos que aparecen como de primer orden es una gran crisis de identidad sufrida por la marca de lencería relacionada con los reclamos por la falta de diversidad exhibida en sus campañas, sobre la pasarela y la mirada de los movimientos feministas que despiertan la conciencia y alimentan la polémica alrededor de este tipo de espectáculos que fijan estándares "imposibles" de belleza. Dejan afuera minorías, desde los talles grandes a diferentes identidades sexuales, como las modelos trans.

Es oficial: la dictadura de la perfección se está cayendo, y compañías como Victoria's Secret sienten el rigor de un cambio de época impulsado por las reivindicaciones feministas alrededor del mundo y, en particular, por la influencia del fenómeno MeToo en la industria del entretenimiento.

En el último desfile –en noviembre del año pasado- la marcha de los icónicos ángeles de VS fue visto por televisión por 3,3 millones de espectadores (la cifra más baja desde que comenzó el show, en 1995), muy escasa para la perfomance histórica de este tipo de espectáculos organizados por la compañía nacida en 1977 y hoy ante una encrucijada única en su historia.

Pero el mensaje de Victoria´s Secret es la causa principal de la crisis, y todas las miradas apuntan a la falta de decisión de la marca a sumarse a la apuesta por la diversidad.
 

 Y está claro que la débil inclusión de modelos negras y asiáticas, o la presencia de Winnie Harlow, la primera modelo con vitíligo, no ha sido suficiente para evitar que se la siga identificando 100 % con las modelos de cuerpos esculturales y perfectos y rostros "angelicales”.

Hasta hace muy poco tiempo, los responsables de la marca aseguraban que en "el show de fantasía" que proponía la marca no cabían modelos trans ni de tallas grandes, entre otras cosas porque no había interés en ellas.

Hasta que recientemente empezaron a sentirse vientos de cambio con la incorporación de nuevos ángeles en el cielo de la firma, como la modelo húngara Barbara Palvin, aunque sus medidas –87-58-89; 1,75 de altura y 55 kilos- despertaron polémica al ser propuestas como "plus size" o XL.

Una clara muestra de que el cambio sigue sin ser contundente y todavía falta.