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06/04/2019

Artistas hacedoras de la vida

Siete artistas de la Comarca fueron distinguidas por su labor en distintas disciplinas. Desde la música, pasando por la literatura y hasta el teatro fueron premiados.
Artistas hacedoras de la vida
Artistas hacedoras de la vida

 

Por Fernando Manrique
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Las mujeres le brindan otra sensibilidad al mundo muy difícilmente explicable en palabras. Van más allá de lo visible y pueden generar emociones varias. En el arte la cosa es mucho más interesante.


Desde la Municipalidad de Viedma con motivo del Mes de la Mujer se pensó una buena iniciativa: premiar a siete artistas mujeres por su constante trayectoria en este mundo de creaciones. Fueron reconocidas distintas disciplinas, desde la música hasta el teatro.


De cierta manera, los galardones fueron para siete vecinas, pero el reconocimiento también es para todas las que están detrás haciendo lo mismo.


Aquí no estamos para contar lo que fue la jornada del jueves 28 de marzo, cuando se las aplaudió a más no poder, sino que queremos darles el merecido espacio que se han ganado.


Los nombres de las mujeres cuyas biografías aun aparecen en las paredes del Centro Municipal de Cultura son los de Dora Hansen, Némesis Chagallo, Yesica Moller, Elda Álvarez de Wyss, Alejandra Lehner, Yolanda Garrafa y Nenona Frías.


“Cada una abre una ventana a otras”

 


Cynthia Lupia, subsecretaria de Cultura de Viedma, dialogó con Noticias sobre la idea de destacar a cada una de estas mujeres y comentó que todo empezó con la pregunta: “¿Por qué no ponemos un poco de luz y una mirada afectiva sobre las mujeres que trabajan en el arte y hacemos una reflexión en conjunto?”
Así se hizo una selección de artistas “por su trayectoria sostenida y por su conexión con la comunidad. Eso fue lo que nos motivó, ver el camino que cada una transitó en su cotidianidad y cómo lo vivió a través de su disciplina o de su expresión artística”.


La funcionaria comunal destacó asimismo: “Cada una abre una ventana a otras y también vimos que muchas mujeres que pueden ser reconocidas el año próximo si es que se sigue con este ciclo estaban presentes, porque vos veías a las amigas, a otras que hacen lo mismo y ves que el año que viene podríamos pensar en Liliana Parodi o en otras personas que estaban ahí”.

 

El Centro Cultural como lugar de premiación no fue azaroso, sino que es el patrimonio cultural más importante de los viedmenses y allí confluyen muchas historias en torno al arte.

 

De todos modos, desde la Municipalidad tienden a una transversalidad de propuestas.


A decir de Lupia la idea es “que el Centro sea justamente en donde esté la inquietud, porque hay otros lugares como el CAMU, el Centro Cultural II o las juntas vecinales donde nosotros tenemos actividades que tienen una conexión con lo que la comunidad ha ido buscando”.

 

“Nosotros transversalizamos la idea de circular por la ciudad y ver en dónde están los intereses y en dónde van cambiando porque esto no es estático, es continuamente dinámico”, añadió.

 

Respecto al rol de la mujer, dijo: “En el equipo de Cultura mayormente somos mujeres y todo nuestro trabajo en educación por el arte tiene una perspectiva de género, tiene un enfoque de diversidad sexual, tenemos un trabajo que va acompañando los signos de época, nos vamos acomodando a cómo es la vida hoy. Claro que es un compromiso amplificar en todo sentido estas acciones”.

 

Gestora de sueños

 

Dora Hansen, gestora cultural que mantiene al pie del cañón las demandas del Centro Cultural con la cooperativa de ese espacio, conversó con Noticias por su premiación y determinó: “Lo nuestro es un trabajo en equipo. Mi reconocimiento es porque soy la cara visible como presidenta, pero es una gestión compartida, es una gestión con la cual yo trabajo con libertad y hay un grupo de gente hermosa que la formamos hace quince años”.


Explicó: “Hacemos tareas de contribución a todas las cosas que pueden hacer falta en el Centro Cultural, ya sea si hay un presupuesto destinado para arreglar los camarines y no alcanza o quedó algo más para hacer ahí estamos nosotros para cubrirlo”.


Hansen amplió: “Esto viene desarrollándose desde el 2003, Jorge Ferreira le dio una importante suma a lo que era el Centro Cultural. Cuando vos pintas una pared en tu casa y ves que las otras están de otro color te interesa ponerlo todo mejor, lo mismo pasó cuando yo tuve la iniciativa de cambiar las butacas del Centro Cultural. Cuando asumió Jorge, yo me presenté en su despacho, hablé y le dije que teníamos que hacer una movida para restablecer lo que era el Centro Cultural. Lo charlamos mucho, me dio la libertad de poder emprender la tarea de cambiar las butacas, eso fue llevando a que de a poquito se hicieran otras cosas”.


Hace quince años no había ni talleres en el Cultural y todo se fue gestando en base a muchas voluntades, hoy todas esas voluntades son destacadas en nombre de Dorita.

 

Un baile a la vida

 


Némesis Chagallo, bailarina de tango, también fue valorada por su trayectoria sobre las pistas.

 

Le confesó a Noticias: “Fue muy emotivo, algo inesperado para mí, porque había tantas personalidades con semejante trayectoria y fue realmente inesperado. Fue emotivo por los años que llevo con el tango en la ciudad, me resultó muy gratificante para la actividad en sí el reconocimiento y todo lo que eso genera que son espacios y más gente haciendo tango, son más oportunidades para otros”.


Ante la consulta de qué es el tango para ella, fue contundente: “Es mi vida, yo siempre digo en mi currículum de presentación que yo tengo dos pasiones, la primera es mi hijo y la segunda es el tango. Justamente porque me brindó y me sigue brindando muchas oportunidades, muchas sensaciones, muchas satisfacciones, cosas que son invaluables en cuanto a lo material y que alimentan el espíritu y el alma constantemente”.


Para Chagallo justamente la premiación en el Cultural tuvo un sabor de boca muy dulce, porque su abuelo se crió en el predio de la calle Gallardo y siempre tuvo esa conexión con su familia cada vez que bailaba tango frente a la atenta mirada de cientos de personas.


También ponderó que está bueno que se salga del Cultural y ve con buenos ojos que “el arte se ha ido extendiendo y la ciudad también. Se pudo analizar y proyectar el tener otros lugares para acercar siempre todo lo que es cultura en los barrios, llámese tango, cualquier otro tipo de danza como el folclore, el flamenco, el contemporáneo, la música en sí, la pintura, todas las manifestaciones artísticas”.


En el caso del tango precisó: “Siempre fue un poco más complejo porque es como que, por lo menos antes, era muy raro ver gente bailando tango. Gracias a los espacios generados y muchos otros independientes en otros lugares de la ciudad, hoy tenemos de lunes a lunes clases de tango en Viedma y en Carmen de Patagones y eso para mí es maravilloso”.


Chagallo forma parte de la primera escuelita de tango de Viedma y de la Patagonia El Virulazo, en 1990, y hoy es feliz sabiendo que en cada rincón de la comarca hay tangueros sacándole polvo a los pisos.

 

Desde las pinturas hasta el teatro

 


La artista plástica Yesica Moller fue otra de las mujeres destacadas por su constante labor en el arte, que para ella "es una forma de vida, es una filosofía de vida, es un camino en el que uno va eligiendo y se forma, es una profesión a su vez y en mi caso no solamente la vinculo a la producción sino también en la educación artística".


En comunicación con Noticias, además, valoró el espacio del Centro Cultural "porque me conoce en mi formación desde pequeña, he pasado por ahí en la formación de distintos cursos y seminarios, propuestas, eventos, y siempre me ayudó. Está abierto no sólo a intereses específicos que salen de las líneas políticas de allí sino también a otras propuestas, es un lugar en el cual convergen todas las disciplinas del arte y el espacio está".


Al tiempo que enalteció la producción de nuevas creaciones artísticas, dado que es "una forma de conocimiento que nos permite dar a conocer todo lo que pasa".

 

Elda Álvarez de Wyss, más conocida como Chuny, desde 1970 dirige el Estudio de Danzas Maera´s y dicta clases en forma regular de danza clásica, flamenco, bailes regionales españoles y árabe.


Por este estudio han pasado cientos de alumnos de Viedma, Patagones, San Antonio y General Roca, quienes muchos de ellos continuaron sus carreras en la danza.


Dentro de las experiencias que más la han marcado, rescató las clases tomadas con profesores del Ballet Cubano, sus experiencias en Brasil y Rusia y la posibilidad de conocer a grandes artistas como Antonio Gades, Cristina Hoyos, La Chana, Carmen Flores y María Fux, entre otros.


Otra destacada, Alejandra Lehner, es teatrista desde niña. En 1981 integró “Puro Grupo” junto a Lina Destéfanis, Silvia Gentile, Hugo Aristimuño y otros reconocidos actores de la Comarca y desde ese momento el teatro fue el eje de su vida.

 

Durante años recorrió diferentes lugares de la provincia junto a Hugo Aristimuño, armando espacios, salas teatrales, talleres y grupos que hoy en día siguen trabajando en el arte escénico como “Grupo Libres”.

 

Antes en el teatro no existían subsidios ni políticas culturales para fomentar y promover el arte teatral por parte del Estado, por lo tanto, sostener esos espacios implicó mucho sacrificio.

 

Viajó por distintas ciudades, provincias y países como Francia y México, para formarse y luego formar a los valores locales.

 

Artistas legendarias

 


Yolanda “Negrita” Garrafa, es poeta y docente distinguida por su amplia trayectoria en la Comarca. Además, fue quien promovió la creación del Fondo Editorial Rionegrino y ocupó, también, importantes cargos institucionales en el Ministerio de Educación de Río Negro y Buenos Aires.


Entre sus escritos más renombrados se encuentran De Luna y Pez (1990), Descalzo Rumbos (1996), Fragmentos para leer en voz alta (o en silencio) (1996), Tramo en líneas desmedidas (1998), Llegan voces (2004), Poesía Río Negro – Antologías – Volumen I (2007), Calcé las sandalias azules (2008), Desde el balcón, Miradas al pueblo chico desde la Viedma de hoy (2008), entre otros.


Hoy, la voz de Yolanda es referencia para las escritoras de la Patagonia y esta mujer de ojos azules se reconoce como el “producto de las dos orillas” porque vive y se ha formado en ambos lados de la comarca.


Nenona Frías, por su parte, tiene su piano como una extensión más de su cuerpo.


Nació en Roca y desde joven comenzó a dictar clases particulares. Cuando se casó con Jorge Frías vino a vivir a Viedma y ya en la capital rionegrina, en los años 60, estuvo a la cabeza del rescate a la vieja Biblioteca Bartolomé Mitre.


Luego de los desastres de la Dictadura fue parte de la reactivación del Centro Cultural y en 1988 fundó Amigos del Medio Ambiente Natural y Cultural, una Asociación que transformó lo que actualmente se conoce como Parque Ferreira plantando árboles.


Ver a Nenona tocar el piano provoca todo aquello que no se puede expresar en palabras cuando vemos una pieza artística, no se explica, se siente.


Es injusto que a siete mujeres tan talentosas y con tantas proezas en la Comarca sólo se les dedique una página y media del periódico, pero es importante que se las empiece a destacar en sociedad.


También es menester que las mujeres artistas tengan espacios todos los días y que sus reconocimientos no se encierren solamente en una fecha. Las mujeres siempre tienen un mundo de cosas para enseñarnos, van marcando el paso y en el arte han dejado y siguen dejando muchas huellas.


Como ya dijimos en la edición del fin de semana anterior, vale la pena seguir repitiéndolo: ¡Qué viva el arte!