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30/03/2019

Estos son mis principios, si no les gustan tengo otros

Estos son mis principios, si no les gustan tengo otros
Estos son mis principios, si no les gustan tengo otros

 

 

Son contados con los dedos de una sola mano los políticos argentinos que resisten al archivo. Seguramente nos sobren dedos.

 

Es cierto que el repertorio argentino delata que nuestros representantes políticos han tejido las alianzas más inesperadas para mantenerse en el poder, o llegar al mismo. Algunas fueron entre referentes de banderas partidarias notoriamente opuestas entre sí, como fue la fórmula presidencial CFK-Julio Cobos de 2007. Partidos opuestos, pero tal vez con la misma idea de país.

 

Inentendibles son aquellas que son formadas por personas que llevan varios ciclos electorales yendo para donde sopla el viento. Enamorarse del cargo público dicen que es fácil, saber ceder el lugar a otros pareciera lo difícil.

 

Magdalena Odarda comienza a poner fin a su histórico discurso ambientalista, o al menos ya no puede mentirnos con él. Se sumó a las filas peronistas que derogaron la ley anti-cianuro a pocos días de tomar el poder en el 2011. Ley que tanto defendió como legisladora rionegrina, o que al menos nos hizo creer que defendía.

 

Mismos peronistas que con total caradurez, después de devolver el favor a las empresas que financiaron la campaña, algunos años más tarde enarbolaron la bandera anti nuclear por el sólo hecho de hacer oposición.

 

La política personalista, es ideológicamente vacía. Insisto y repito, va para donde sopla el viento. Personalismos tan absurdos que han llevado a conformar boletas en las que fue candidata a Gobernadora y a primer legisladora por representación poblacional. Pareciera que no es la misma persona que en las últimas semanas entabló un discurso defendiendo la periodicidad y alternancia de los cargos públicos, o que integra una fórmula con quien dio continuidad a ocho años de gobierno de su padre, y planean dos ciclos electorales más con otro miembro de la familia. Increíble.

 

El 10 de diciembre finaliza para Odarda el mandato como senadora y con él 16 años ¡Sí! Dieciséis años ininterrumpidos de cargos públicos, y pareciera que todo tiene un precio, hasta sus principios.

 

¿Qué pensará Mendioroz del lugar hasta donde llegó su defendida? Tal vez prefiera llamarse a silencio por ser otro señalado por su panquequismo político.

 

Las palabras de quien nos devolvió la democracia, Raúl Alfonsín, "sigan a ideas, no sigan a hombres, fue y es siempre mi mensaje a los jóvenes. Los hombres pasan, las ideas quedan y se transforman en antorchas que mantienen viva a la política democrática", tienen más vigencia que nunca.

 

Por Agustín Hernán Gutiérrez.
DNI 39.867.057