Qué es la trombofilia y cómo se trata
La trombofilia es una enfermedad que afecta la coagulación de la sangre. Esto produce una alteración en el equilibrio entre la generación de nuevos coágulos y los que deberían desvanecerse, esto aumenta considerablemente el desarrollo trombóticos, como la formación de coágulos arteriales o venosos.
En algunos casos es hereditaria o adquirida. La trombofilia adquirida más frecuente es el "Síndrome antifosfolipídico o SAF", esta es la menos común, es una enfermedad autoinmune que produce anticuerpos que afectan la placenta.
Esta formación excesiva de coágulos en el embarazo puede llegar a tapar vasos sanguíneos afectando la correcta oxigenación y alimentación del bebe, poniendo en riesgo su vida.
En la mayoría de los casos esta es una enfermedad asintomática, se comienza a analizar la posibilidad de tenerla luego de varias pérdidas de embarazos en las primeras semanas de gestación.
Dentro de esta se conocen hasta el momento 10 tipos distintos con características distintas que hacen variar el tratameinto para llegar a un embarazo exitoso.
Tratamiento
Luego del diagnóstico preciso de trombofilia, mediante análisis reiterativos de sangre, se debe cumplir con un seguimiento médico durante la etapa de gestación. Si no se cumple, hay altas probabilidades de no llegar a término.
El tratamiento requiere la inyección diaria de un anticoagulante llamado heparina. Esto logra prevenir la alta producción de coágulos y aglomeración de plaquetas que peligra la salud del pequeño.
Este inyectable debe colocarse a diario durante todo el embarazo y solo en algunos casos continúa unas semanas luego del nacimiento. Y si el médico cree necesario suele indicar la ingesta de aspirina para mejorar el tratamiento, pero como ya dijimos esto solo en casos que el profesional crea necesario para mejorar el tratamiento ya que este es muy sensible y se debe cumplir al pie de la letra.
El seguimiento durante el embarazo con ecografías doppler para controlar el flujo de sangre y oxígeno que llega al bebe, junto a la frecuencia cardiaca.
La ciencia en la actualidad avanza considerablemente y va por un camino de personalización del tratamiento, para poder dar con el método justo para cada caso. Y no metodizar un tratamiento, sin tener en cuenta los estudios por los que paso cada paciente en el transcurso de la gestación.
Se deben ver todos los parámetros que dieron positivos en la etapa de estudios. Dependiendo cual es el caso si es hereditarias o adquirida, en el caso de que esta sea del segundo tipo se debe controlar el sistema inmune ya que esto suele ser por una causa precedente. Pero también puede ser provocada por el metabolismo.
Cuando ya se han perdido algunos embarazos lo principal es tener un buen diagnóstico exhaustivo en conjunto de diversos profesionales que puedan tratar el tema de forma total. Antes de encarar un nuevo embarazo y evitar la tristeza y frustración de pasar por una nueva pérdida.
El milagro de la vida en gestación es algo maravilloso que debemos proteger entre todos. Para eso aconsejamos recurrir a un grupo de médicos tales como: hematólogos, inmunólogos, endocrinólogos y ginecólogos. Cada uno dará su punto de vista para llegar al mejor método indicado para se paciente en ese momento de la visa, la personalización es fundamental para ganarle a esta enfermedad.
Fuente: Grupo Gestar