Turismo, ¿viento de cola?
Cuando se da una devaluación como se vio en el último año (por encima del 100 %), para los visitantes foráneos el país se convierte en un destino accesible, mientras que para los viajeros al exterior se les torna más dificultoso poder viajar.
Ahora bien, ¿qué es lo que realmente sucede ante devaluaciones de la magnitud de la que tuvimos? Se produce un lógico reacomodamiento en el turismo doméstico (quizás con efecto económico neutro, no está medido con la rigurosidad que el caso amerita) y una mejora en la balanza comercial turística por mas arribos de turistas extranjeros y menos salidas de turistas con residencia en Argentina hacia el exterior.
Con respecto al turismo interno, es dable resaltar que el reacomodamiento surge de un corrimiento hacia abajo; es decir, hay un segmento que en la pre-devaluación vacacionaba en el país y que hoy (producto de la pérdida de poder adquisitivo post-devaluación) no lo puede hacer.
En tanto el segmento con poder adquisitivo medio-alto baja el presupuesto de los viajes al exterior sustituyéndolos por viajes dentro del país.
Este doble efecto, expulsivo (quienes dejan de viajar por falta de presupuesto) y sustitutivo (quienes sustituyen viajes al exterior por viajes domésticos para vacacionar o tomar fines de semana largo o extra largos), hace que la aguja no mueva o mueva muy poco en este mercado.
En el turismo internacional (egresos al exterior-ingresos desde el exterior), la cosa es distinta, en virtud de que disminuyen las salidas de argentinos al exterior y se incrementa la llegada de turistas internacionales favorecido por el abaratamiento de los costos de los servicios terrestres (Alojamiento, Transfers, Gastronomía y Recreación).
Conforme a lo expuesto, el efecto post-devaluatorio mejora la performance del turismo internacional, mientras que con respecto al turismo doméstico el efecto tiende a ser neutro.
Ahora bien, que pasa -como sucede en nuestro país-, cuando la devaluación empieza a ser absorbida por la inflación; es decir, la suba del Dólar/Euro comienza a empatar o perder frente a los Índices de Precios, el mayor atractivo turístico del país deja de serlo y vuelven a revertirse las tendencias.
La pregunta del millón es: ¿Cómo puede hacerse sostenible en el tiempo el arribo de turistas desde el exterior que tan bien le hacen a nuestro país desde el punto de vista económico, social y cultural?
No hay respuestas mágicas, empero, creo humildemente que manteniendo estándares internacionales de calidad, no abusando en la suba de los precios de los servicios -el precio dólar es un componente importante en la estructura de costos pero no es el único-, prestando los servicios que realmente se ofrecen , conectando vía aérea todos los atractivos turísticos nacionales y/o regionales de jerarquía, manteniendo una sistemática y recurrente puesta en valor de los destinos en ferias, workshops, convenciones internacionales y adecuando y/u optimizando la infraestructura turística.
Harán que la llegada de turistas internacionales no decaiga, o por lo menos si se cae la misma que no sea tan abrupta.
Es sumamente pernicioso cuando el ingreso de turistas cae abruptamente, debido a que el turismo como sector mano de obra intensiva es muy sensible a estos avatares generando tasas de paro en un país que necesita generar empleo.
El turismo representa aproximadamente un 8% del PBI, de modo tal que se convierte en el cuarto complejo exportador y genera 1.100.000 puestos de trabajo (5.4 % del empleo total). Es importantísimo generar políticas de Estado para un sector que sigue siendo un gran motor de desarrollo y permite una distribución más equitativa de los ingresos.
Asimismo, no hay que perder de vista que la competencia entre destinos a nivel global es muy intensa, casi diría que feroz, lo que propicia aun más los consensos y el logro de sinergias entre players y autoridades de destinos nacionales y/o regionales.
Luego de creados los consensos básicos cada cual a su juego; es decir, Prestadores a cumplir con la excelencia en la prestación y el Estado a controlar y coadyuvar a posicionar a los destinos nacionales en el Mercado Turístico Internacional.
Dardo Idiart.
Licenciado en Turismo.