Cocinar en familia: fideos caseros
Cocinar en familia es un verdadero placer para pasar un rato ameno. Sobre todo para los y las más peques de la casa, elegir la receta, reunir los ingredientes y todo el material que van a necesitar, es algo que puede cambiar la concepción de niñas y niños acerca de los alimentos y de la comida.
Cocinar también es jugar, aprender, y una forma exquisita de educar. En esta secciòn iremos proponiendo nuevas recetas, sencillas y adaptadas para que el cocinar sea un momento familiar.
El genio de Leonardo Da Vinci, exponente máximo de la multiplicidad de talentos que un ser humano pueda tener, además de pintor, científico, ingeniero, escultor, arquitecto, botánico, filósofo, músico, poeta, escritor e inventor, fue también un gran cocinero.
Además de haber creado la primer máquina de cortar espagueti, escribió originales recetas de cocina e interesantísimas normas sobre el comportamiento que debe tener el comensal en la mesa.
¿Y qué esperamos?
¡Manos a los fideos!
Ingredientes para 4 o 5:
4 huevos,
500 gramos de harina
Medio pocillo de aceite
Sal
Procedimiento:
Batimos los huevos con el aceite. Incorporamos de a poco la harina mientras revolvemos bien para que no queden grumos. Amasamos.
Cuando tengamos una masa uniforme, armamos un bollito y estiramos con palo de amasar enharinado. Estirar bastante para que quede una masa bien fina.
Dejamos descansar un rato y volvemos a estirar. Enrollamos la masa (ver foto). Con una cuchilla cortamos transversalmente el rollo en círculos.
Tiramos los circulos desde la punta para desenrollar, espolvoreamos con harina y separamos bien los fideos.
Ponemos a calentar bastante agua con sal y cuando hierva, echamos los fideos.
Los tallarines suben a la superficie inmediatamente, pero como comprobarán, hay que dejarlos hervir unos minutos más para que no queden durelis en el medio.
Al haberlos estirado con palo de amasar y no con máquina, se hincharán un poco y tardarán más de lo habitual en ablandarse.
A los dos minutos de cocción habrá que revolear alguno en dirección al azulejo. Si se parte (el azulejo) es porque falta.
¡Verdes!
600 g de harina de trigo común.
4 huevos.
250 g de espinaca hervida y escurrida.
Una pizca de sal.
¼ vaso de aceite.
Agua tibia, cantidad necesaria (1/2 vaso aprox.)
Colocar la harina en forma de corona sobre la mesa o en un bol grande. En el centro de la corona de harina, verteremos la espinaca licuada con tres huevos.
Después hay que añadir el aceite, la sal, el huevo restante y mezclar todos los ingredientes con las manos.
Incorporar poco a poco el agua tibia y continuar mezclando hasta que se integren los ingredientes formando una masa lisa, suave y de color verde.
A continuación, hay que envolver la masa con film o taparla con repasador para dejarla descansar durante una hora.
Con la ayuda de la pasta linda o del rodillo, estiraremos finamente la masa para cortar los tallarines.
Ahora sí, ¡a disfrutar!