Verano: libros para leer en la reposera
Nueve cuentos", de J.D. Salinger:
“No era una chica a la que una llamada telefónica le produjera gran efecto. Se comportaba como si el teléfono hubiera estado sonando constantemente desde que alcanzó la pubertad".
A partir de esa oración está casi en el principio de Un día perfecto para el pez plátano, (el primero de los Nueve cuentos de esta serie de relatos de Salinger (Alianza Editorial), la mayoría de ellos ya previamente publicados en el New Yorker, y que es mi preferido) ya no se puede parar hasta el final.
Lo que atrapa es algo en el desarrollo de cada cuento que hace que el desenlace sea casi lo de menos. El swing de las palabras, la forma en que viste a los personajes y, al igual que Carver que es otro de mis cuentistas preferidos, es tan americano como la Coca Cola.
Conviene darse un chapuzón entre cuento y cuento para cambiar el aire.
"Prohibido morir aquí", de Elizabeth Taylor:
Laura es una mujer bien plantada, un tanto fuerte, tímida y cuidadosa de las normas, que se encuentra con un grupo de viejos viudos como ella misma, cuatro mujeres y un hombre, que pasan sus últimos años haciendo cuanto pueden para no ir a parar a un geriátrico.
Al tiempo que se adapta a su nuevo domicilio, la señora Palfrey pasea su soledad por la ciudad y alimenta la ilusión de que su nieto se acerque a visitarla.
No será éste el que la acompañe sino otro joven, Ludo, tan carente de afectos como Laura, que quiere ser escritor. La relación entre la mujer que camina con dificultad y está llena de cariño para dar y el joven que está listo para recibirlo junto a la inspiración para su novela, se entreteje con todos sus claro oscuros en la narrativa de una escritora genial que nos atrapa con su escritura bella.
Taylor, astuta observadora, con fina ironía pone de relieve hasta el más mínimo detalle de la vida de todos los días de ese grupo cuyos integrantes se celan, se envidian, se cuidan.
"Cuando temblamos", de Guillermo Saccomanno:
Son seis relatos, no tan cortos, no tan largos, en los que se tiembla porque están ambientados en el frío, pero sobre todo porque todo el tiempo está a punto de pasar algo. Y vaya si pasa. La voz de Saccomanno es muy original, logra un clima dominado por la adrenalina y muy poético a la vez.
Portarse mal", de Richard Thaler:
Su descubrimiento clave es muy sencillo: si todos fuéramos economistas, las ciencias económicas serían tan exactas como las naturales.
Para disgusto de la ortodoxia disciplinaria, sin embargo, la mayoría de los seres humanos estudia otra cosa. La consecuencia es que, al ignorar las leyes de la economía, las incumplimos. Nos portamos mal.
Observando el comportamiento de las personas realmente existentes, Thaler combina su conocimiento de la economía con los hallazgos de la psicología (la científica, no el psicoanálisis) para explicar nuestra conducta.
Demuestra así que nuestros errores y sesgos cognitivos son sistemáticos, y por lo tanto predecibles. Su trabajo permite conocer mejor la realidad y desarrollar políticas públicas, incluso económicas, más eficientes, que a juzgar por el estado del mundo no parecen haber sido realizadas por economistas.
Los hechos del Rey Arturo", de John Steinbeck:
En el libro, el autor estadounidense resucita con una pluma bella el mundo del mítico rey Arturo y sus nobles caballeros de la Tabla Redonda, donde también aparecen el mago Merlín y los amores entre la bella Ginebra y Lanzarote del Lago. Una oportunidad para conocer una historia del siglo XV que aún sigue siendo atrapante en el XXI.
"Los Mandible", de Lionel Shriver:
Los Mandible son los miembros de un clan estadounidense quebrados por un Big Crash del siglo XXI. En un futuro cercano donde falta el agua, donde el New York Times pasó a mejor vida y el dólar no vale nada, el presidente Alvarado, de origen latino, crea una nueva moneda de base ideológica.
Los Mandible (Anagrama) es una saga familiar adentro de una distopía económica. El género distópico es el género fantástico alarmista que más se ata a la verosimilitud. En esta novela, los temas globales que nos apuran y nos desbordan cada día tienen una vuelta de tuerca ficcional girada con la fuerza del conocimiento político, económico y social que le imprime la autora y que provoca, como un acertado chiste de humor negro, a un lector sobre informado.
"El lugar donde mueren los pájaros", de Tomás Downey:
Estos cuentos son hipnóticos. Cada uno tiene su propio universo, algunos fantásticos, otros terrenales y en ninguno estás afuera. Sos el invitado especial. Desde una madre obsesiva que deja a su hijo que recién gatea solo en el balcón, al desembarco de seres de otro planeta en la tierra o una viuda de guerra que recibe innumerables visitas de oficiales que le anuncian, siempre de a dos, del mismo modo y como en un eterno deja vù la muerte heroica de su pareja. Todo es verosímil. Todo está teñido de cinismo.
El lugar donde mueren los pájaros (Fiordo), de Tomás Downey, es ideal para leer en las vacaciones: de a poco, deseando que no termine. Sería como alguna de esas series adictivas (Black mirror, quizás) que la historia te queda dando vueltas en la cabeza. La prosa es ágil, precisa. El lector pasa por la incomodidad, la complicidad o cierta repulsión de lo que pasa en las historias.
"Un libro de mártires americanos", de Joyce Carol Oates:
Una magistral novela que sigue la historia de dos familias norteamericanas antagónicas y sin embargo íntimamente confrontadas: la de Luther Dunphy, el delirante devoto evangélico que se arroga la potestad de actuar en nombre de Dios cuando le pega un tiro a un médico abortista en Ohio, y la de Augustus Voorhees, el médico idealista al que le arrebata la vida.
Fuente: Infobae