El misterioso hotel enterrado en la arena durante más de 100 años
Ubicado a solo 50 kilómetros al sur de Mar del Plata y a 15 de Miramar: el Hotel Mar del Sud, construido en 1888.
Este hotel fue el primer mojón de una urbanización que no llegó a desarrollarse por varias razones: porque nunca llegó el ferrocarril como se había proyectado, por la gran crisis de 1890 y por un entorno hostil que no daba tregua a los pioneros de la época.
Los especialistas coinciden en que, probablemente, el Hotel Mar del Sud sea también la primera gran construcción edificada más próxima al mar argentino, a poco más de cien metros del agua.
Funcionó solo dos temporadas y poco a poco fue deteriorándose por el abandono y los golpes del clima, hasta que su rastro desapareció completamente después de la primera década del siglo XX. La ubicación de sus ruinas se transformó en un secreto que atesoraban solo unos pocos y una fuente inagotable de leyendas.
"El Hotel Mar del Sud siempre fue motivo de polémica entre los vecinos", cuenta Laureano desde Barcelona: "Estaban los que decían que nunca había existido; los que recordaban que había sido desguazado por los habitantes del lugar y los que aseguraban que se lo había tragado el mar, durante una noche de olas gigantes".
La nueva villa balnearia Boulevard Atlántico, ubicada tácticamente entre los arroyos La Tigra y La Carolina, también contaba con un hotel, pero de dimensiones monumentales.
El Hotel Mar del Sud y el Hotel Boulevard Atlántico fueron contemporáneos. Sus escalas y estilos eran completamente diferentes. El primero de solo una planta, a pocos metros del mar y sin grandes pretensiones más que su gran pórtico, sus arcos y sus molduras. El segundo retirado de la playa, sin las molestias de la arena, con dos amplias plantas, de estilo neoclásico y clara impronta academicista, podía divisarse a varios kilómetros a la redonda en ese extremo sudeste de la llanura bonaerense.
Un pueblo novelesco
Quienes frecuentan la villa balnearia que este verano celebró 129 años desde su fundación prefieren no difundir sus virtudes y mantener su fama en el anonimato. No reniegan que le digan Mar del Sur aún cuando en los papeles se llame Boulevard Atlántico e incluso se ríen cuando algún desprevenido la confunde con Mar Azul.
Ubicado al sur de Miramar, cabecera del partido bonaerense de General Alvarado, en la localidad viven cerca de quinientas personas estables y tiene como atractivo la combinación del campo con el mar y el famoso hotel emplazado sobre la avenida principal que está siendo reciclado de a poco. Fuente inagotable de leyendas y disputas, todos sueñan con que el Boulevard Atlántico vuelva a recibir pasajeros algún día.
Si algo le falta a Mar del Sud para ser un destino legendario, hay una página en su historia que es imposible no relatar. Esta costa habría sido elegida por la inteligencia nazi para hacer desembarcos desde submarinos, hasta hace pocos años atrás, los viejos marsureños recordaban las extrañas luces que se veían en altamar, e incluso se habló de algunos botes de goma que habían llegado hasta la costa, en uno de ellos, se dice, problablemente hubiese llegado el mismo Adolf Hitler.
La historia tiene fundamentos: años antes de 1945 Gustavo Eickenberg, alemán afincado en esta zona, compró una enorme extensión de tierra con salida directa al mar.
Todo lo demás, pertenece al terreno de la leyenda y lo que queda olvidado por el tiempo.