Triste realidad en comercios de Viedma con cierres definitivos
El comercio viedmense vive uno de sus peores momentos tras el parate total de actividades, producto del aislamiento por la cuarentena. La crisis por este maldito virus vino a agravar lo que ya padecían los dueños de negocios durante la debacle económica por las malas administraciones anteriores.
Si bien ahora se establecieron aperturas de lunes a sábado, con un horario reducido de 9 a 19, los 70 días inactivos, la escasez de circulación en las tiendas y los costos fijos que no pueden esperar hicieron que muchos comercios bajen sus persianas definitivamente.
"Remato todo" o "liquidación total" son dos tristes títulos que se repiten en decenas de vidrieras. Detrás de ellos hay familias que se quedaron sin su principal fuente de ingreso, familias que habían decidido invertir en Viedma.
Giselle Iaccarino, presidenta de la Cámara de Comercio local, dijo en Noticias que las ventas llegaron apenas a un 30 o un 40 por ciento de lo que eran habitualmente e indicó que el sector está "en un callejón sin salida".
Explicó así: "Muchos se estaban manejando con la caja diaria para poder hacer frente a sus gastos y con esta situación directamente tuvieron que tomar la decisión de cerrar sus locales, porque no se pueden afrontar esos costos".
Agregó además: "Todas las herramientas son válidas en el sentido que permitan seguir trabajando. Lo que uno no comprende y por lo cual uno también se enoja es por qué por ejemplo La Pampa tiene prácticamente todas sus actividades en funcionamiento, no está bueno comparar una provincia con la otra, pero sí es necesario identificar que en las localidades o en la zonas donde no tenemos circulación del virus deberíamos estar trabajando con normalidad".
"Si en algún momento empieza a haber circulación del virus indefectiblemente vamos a tener a que cerrar, en estos 70 días estuvimos encerrados de manera innecesaria porque no hubo grandes cambios en el sistema de salud local. Yo tengo la suerte de poder trabajar desde mi casa pero hay gente que no lo puede hacer y ante esa disparidad de realidades estos gobiernos no están buscando la igualdad para todos. Que un individuo no pueda tener dinero para poder comprar su comida o sus servicios es muy angustiante" enfatizó.
Finalmente, señaló con desazón que el panorama es "muy desolador" y los gobiernos "se resisten a recibir ayuda" por parte de las cámaras empresarias porque han presentado proyectos varios ante las diferentes autoridades y aun siguen esperando respuestas.