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El horno no está para bollos para los comerciantes que trabajan en este feriado

El horno no está para bollos para los comerciantes que trabajan en este feriado

Muchos optaron por no descansar para no perder más ingresos. El jueves 20 también abrirán sus persianas.

Con el difícil panorama económico que estamos atravesando, muchos comerciantes no pueden darse el mismo lujo que los estatales y algunos privados, quienes no trabajan en este feriado del 17 de junio ni tampoco lo harán el jueves 20 por el Día de la Bandera.

Es que para los que deben llevar el pan a la mesa con los ingresos generados por sus propias ventas parece que descansar, en un día como hoy, no es una opción.

A pesar del día no laborable y el desfavorable tiempo en nuestra comarca, muchos negociantes abrieron sus puertas aunque sea para una, dos o tres ventas.

Marco Magnanelli, presidente de la Cámara de Comercio de Viedma, habló con Noticias y expuso: “Cuando uno tiene que mantener sus propias cuentas, uno tiene que generar su propio ingreso y está un día sin facturar nos pega de manera muy importante. Para que se den una idea, un día sin facturar representa el 5 por ciento de nuestros ingresos, eso es lo que tenemos que pagar por ejemplo de Ingresos Brutos. Entonces, cuando uno piensa en los días sin trabajar tienen que ser muy justificados”.

Respecto al poco movimiento que se ve en las calles, agregó: “Éste es un feriado atípico, donde el clima no está acompañando para que la gente salga a disfrutar de la ciudad, para que salga a pasear, es un feriado en el cual las familias están prácticamente recluidas en sus domicilios y seguramente esto va a impactar de manera negativa a las ventas. Está acompañado por el Día del Padre, que todavía no tenemos los números detallados pero tuvo que haber ayudado en la caja mensual, porque es uno de los días más importantes para el comercio. Pero este fin de semana largo no ha ayudado en nada al comercio, por lo menos acá en Viedma que no es una ciudad turística”.

En cuanto al otro gran tema que se llevó todas las páginas de los diarios durante el domingo, sobre el apagón generalizado que afectó seriamente al consumo, indicó: “Fue un hecho fortuito que se dio en el Día del Padre y es una cosa que se sumó de manera azarosa a esta actividad. Pero la sensación que me dio fue de debilidad, de repente sentí que uno descansa en los grandes procesos tecnológicos del país, uno cree que la luz, el gas y el agua no se van a cortar nunca y por una falla que todavía está analizándose todo el país más Uruguay y parte de Paraguay se quedó sin energía eléctrica. Mi sensación fue de fragilidad, que al final no es tan seguro el sistema, que es vulnerable y no deja de ser preocupante”.

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El horno no está para bollos para los comerciantes que trabajan en este feriado

Muchos optaron por no descansar para no perder más ingresos. El jueves 20 también abrirán sus persianas.

Con el difícil panorama económico que estamos atravesando, muchos comerciantes no pueden darse el mismo lujo que los estatales y algunos privados, quienes no trabajan en este feriado del 17 de junio ni tampoco lo harán el jueves 20 por el Día de la Bandera.

Es que para los que deben llevar el pan a la mesa con los ingresos generados por sus propias ventas parece que descansar, en un día como hoy, no es una opción.

A pesar del día no laborable y el desfavorable tiempo en nuestra comarca, muchos negociantes abrieron sus puertas aunque sea para una, dos o tres ventas.

Marco Magnanelli, presidente de la Cámara de Comercio de Viedma, habló con Noticias y expuso: “Cuando uno tiene que mantener sus propias cuentas, uno tiene que generar su propio ingreso y está un día sin facturar nos pega de manera muy importante. Para que se den una idea, un día sin facturar representa el 5 por ciento de nuestros ingresos, eso es lo que tenemos que pagar por ejemplo de Ingresos Brutos. Entonces, cuando uno piensa en los días sin trabajar tienen que ser muy justificados”.

Respecto al poco movimiento que se ve en las calles, agregó: “Éste es un feriado atípico, donde el clima no está acompañando para que la gente salga a disfrutar de la ciudad, para que salga a pasear, es un feriado en el cual las familias están prácticamente recluidas en sus domicilios y seguramente esto va a impactar de manera negativa a las ventas. Está acompañado por el Día del Padre, que todavía no tenemos los números detallados pero tuvo que haber ayudado en la caja mensual, porque es uno de los días más importantes para el comercio. Pero este fin de semana largo no ha ayudado en nada al comercio, por lo menos acá en Viedma que no es una ciudad turística”.

En cuanto al otro gran tema que se llevó todas las páginas de los diarios durante el domingo, sobre el apagón generalizado que afectó seriamente al consumo, indicó: “Fue un hecho fortuito que se dio en el Día del Padre y es una cosa que se sumó de manera azarosa a esta actividad. Pero la sensación que me dio fue de debilidad, de repente sentí que uno descansa en los grandes procesos tecnológicos del país, uno cree que la luz, el gas y el agua no se van a cortar nunca y por una falla que todavía está analizándose todo el país más Uruguay y parte de Paraguay se quedó sin energía eléctrica. Mi sensación fue de fragilidad, que al final no es tan seguro el sistema, que es vulnerable y no deja de ser preocupante”.

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