De Viedma a la misa del Papa: un productor local está detrás del multitudinario evento en la Basílica de Luján
Un viedmense tendrá un lugar central en uno de los acontecimientos más importantes de la agenda religiosa: la visita del papa León XIV a la Argentina. Se trata de Tomás Larraburu, quien fue convocado como productor general de la misa que se realizará en la Basílica de Luján, un evento de dimensiones extraordinarias que demandará una compleja organización técnica y logística, pautado para el miércoles 11 de noviembre, a partir de las 10.
Con apenas 29 años, Larraburu acumula casi una década de experiencia en la producción de espectáculos y eventos masivos. Desde hace dos meses y medio trabaja en la planificación de la ceremonia, que contempla un amplio despliegue en la plaza frente a la Basílica y en distintos sectores de la ciudad.
En diálogo exclusivo con NoticiasNet, el productor dijo: "Es un evento muy grande, donde se esperan entre dos y tres millones de personas. Tiene un desarrollo técnico muy grande, se arma todo lo que es la plaza frente a la Basílica, el altar, el coro y cerca de 24 torres con pantallas”.
La magnitud del operativo también se refleja en los recursos previstos para garantizar la seguridad. Según detalló, el dispositivo se organiza junto con el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires e incluye un protocolo con alrededor de 7.000 efectivos y cerca de 15.000 metros de vallas.
"Es un evento de una magnitud que hace tiempo no estaba sucediendo en Argentina. La dimensión aplica prácticamente a toda la ciudad de Luján, no solamente a la Basílica, sino también a todos los alrededores", explicó.
Dos meses y medio de preparación y un equipo de 125 personas
La organización comenzó hace aproximadamente dos meses y medio, cuando surgió la posibilidad de realizar el evento. Desde entonces, el equipo trabajó en el anteproyecto y mantuvo reuniones con representantes del Vaticano y de la Guardia Suiza.
Larraburu está a cargo de la producción general y coordina un equipo de aproximadamente 125 personas contratadas, además de los servicios externos vinculados con estructuras, sonido, pantallas, seguridad y limpieza.
"En esta dimensión de eventos se necesitan equipos muy grandes, dividir tareas y organizar todo. Yo estoy basado en la producción general de proyectos, en conjunto con la gente que me convoca", explicó.
El productor trabaja junto a distintas empresas del rubro y destacó que llegar a este tipo de acontecimientos es el resultado de varios años de experiencia y de vínculos profesionales construidos en el sector, a pesar de su corta edad.
De las fiestas de Viedma a los grandes escenarios del país
Larraburu es el titular de Dos Puentes, una productora con base en Viedma que lleva alrededor de seis años de funcionamiento formal. Desde allí participó de la organización de distintas ediciones de la Fiesta Nacional del Río y la Fiesta Nacional del Mar y el Acampante, entre otros eventos de la región.
"Tratamos de especializarnos en todo lo que son eventos masivos. Por suerte tuvimos la posibilidad de realizar varias ediciones de las fiestas de Viedma y darles un salto de nivel a esas producciones", señaló.
A lo largo de su carrera también trabajó en espectáculos y acontecimientos de gran escala en Buenos Aires, entre ellos eventos en la avenida 9 de Julio y producciones vinculadas con el Lollapalooza, además de actividades deportivas y políticas.
Su recorrido comenzó a los 18 años, cuando participó en una primera producción en el Centro Cultural de Viedma, con un espectáculo de Jairo y Baglietto. Aquella experiencia despertó su interés por una actividad a la que luego decidió dedicarse de lleno.
"Después de varios años de laburar, poder concretar eventos en Viedma y llevar megaproducciones a mi ciudad fue uno de los desafíos más lindos y gratificantes", recordó.
En ese sentido, destacó especialmente la posibilidad de trasladar a su ciudad los conocimientos adquiridos en otras producciones y conformar equipos con trabajadores locales.
"Aprender cosas afuera y volcarlas en mi ciudad, que tanto quiero, armando equipo con gente local, es algo muy lindo. Siempre digo que Viedma merece tener espacios de entretenimiento agradables, seguros y de calidad", expresó.
El orgullo de representar a su ciudad
Aunque su trabajo lo lleva a viajar constantemente, Larraburu mantiene su residencia en Viedma. Vivió fuera de la ciudad entre 2017 y 2019 y regresó en 2020, aunque desde entonces sostiene una dinámica de vida marcada por los compromisos profesionales.
"Soy viedmense, vivo en Viedma. Mi laburo me hace viajar bastante, tengo una vida bastante nómade, pero siempre estoy feliz de volver", contó y también reconoció que cuando pasa mucho tiempo afuera de la ciudad, como ahora que está en Buenos Aires desde hace dos meses, extraña mucho la costanera de esta ciudad.
La posibilidad de participar en la organización de la misa papal representa un nuevo paso en su carrera. Al recordar el momento en que llegó al lugar y pudo subir al escenario donde estará el pontífice, reconoció la dimensión personal que tiene este desafío. "El otro día, cuando llegué y me subí al escenario, al altar donde va a estar el Santo Padre, pensaba: '¡Guau!'. Es como parte de cumplir objetivos, de salir de Viedma", relató.
Y agregó: "Todos los que somos viedmenses sabemos que, al estar tan alejados de las ciudades donde suceden las grandes cosas, esto genera mucho orgullo".
A la vez que dijo que espera volver pronto para reencontrarse con el río, sus amigos y su familia. "El que es viedmense sabe que esas cosas se extrañan cuando no están. Pero también estoy aprovechando esta situación profesional. Soy muy fanático de mi laburo y de poder dedicarle toda la energía a estos proyectos", concluyó.