La emoción por la creación del Corredor de los Cinco Grandes: protegerán 2.700 kilómetros cuadrados de mar
Río Negro dio un paso en materia de conservación marina con la aprobación del Área Natural Protegida Corredor de los Cinco Grandes. La iniciativa fue respaldada por unanimidad en el Parlamento provincial y permitirá proteger una superficie de aproximadamente 2.700 kilómetros cuadrados frente a la costa rionegrina, entre El Cóndor y Pozo Salado.
La creación del corredor representa un avance para la preservación de la biodiversidad marina y es el resultado de un trabajo que involucró estudios científicos, organizaciones ambientales y al Gobierno provincial. El objetivo es proteger los procesos ecológicos de cinco especies emblemáticas que habitan y transitan por ese sector del litoral: orcas, ballenas, lobos marinos de un pelo, tiburones y delfines nariz de botella.
En diálogo con Radio Noticias, Martina Sasso, directora ejecutiva de la Fundación Por el Mar, destacó la importancia de la aprobación y remarcó que se trata de un acontecimiento significativo para la provincia y el país.
"Después de 20 años de no crearse áreas protegidas, se creó el Corredor de los Cinco Grandes, que es el área provincial marina más grande que tiene ahora la provincia, con 2.700 kilómetros cuadrados de protección", señaló.
La referente explicó que la iniciativa estuvo precedida por dos años de investigación para identificar las especies, conocer sus características y comprender la importancia de sus procesos ecológicos. A partir de esos resultados, se trabajó junto con el Gobierno provincial y otras organizaciones para delimitar el área y establecer las medidas necesarias para su conservación.
El valor científico detrás de la protección
Uno de los aspectos centrales del proyecto fue determinar qué sectores del litoral necesitaban una protección especial. Según explicó Sasso, los estudios permitieron identificar que el tramo comprendido entre El Cóndor y Pozo Salado constituye un espacio de gran relevancia para la migración de las cinco especies.
"Los dos años de estudio condensaron en que ese espacio es un punto muy caliente para lo que es la migración de estas cinco especies. La ciencia informó que este era un área de suma relevancia para ellas y para los procesos ecológicos que tiene el golfo", explicó.
En ese sentido, aclaró que la creación del área protegida no significa que el trabajo científico haya terminado. Por el contrario, sostuvo que será necesario continuar con las investigaciones y los planes de conservación para monitorear el estado de las poblaciones y detectar posibles amenazas.
"Las especies hay que estudiarlas todos los años. Tienen planes de conservación que hay que seguir implementando justamente para entender cuándo alguna está sufriendo algún tipo de problema y poder actuar en consonancia con eso", indicó.
Cómo se delimita y controla un área protegida en el mar
A diferencia de lo que sucede en los espacios terrestres, donde los límites pueden identificarse mediante alambrados o señalizaciones, las áreas marinas protegidas tienen una delimitación tecnológica.
Sasso explicó que los polígonos se establecen primero mediante la legislación y luego se incorporan a los sistemas de navegación satelital que utilizan las embarcaciones.
"Los polígonos en el mar se delimitan primero en el papel, en la ley, y después en los sistemas. Todos los que navegan, quienes tienen barcos y utilizan el mar, tienen sistemas de GPS, y en esos sistemas se ven volcados los polígonos", detalló.
De esta manera, quienes navegan pueden identificar cuándo ingresan en un sector protegido y conocer las restricciones correspondientes. La directora ejecutiva también señaló que los controles se realizan mediante herramientas satelitales, con participación de organismos como Prefectura Naval Argentina y el INIDEP, además de los mecanismos de seguimiento de las embarcaciones pesqueras.
Conservación y desarrollo: una oportunidad para la región
Otro de los puntos que destacó Sasso fue la posibilidad de vincular la protección ambiental con el desarrollo económico. En ese sentido, explicó que desde la Fundación Por el Mar también trabajaron en la elaboración de un plan maestro de desarrollo turístico para los 130 kilómetros de costa comprendidos en el sector.
La intención es que el nuevo corredor no solamente contribuya a preservar la fauna marina, sino que también represente una oportunidad para impulsar el turismo de naturaleza y generar nuevas alternativas económicas para los habitantes de Río Negro.
"La conservación y el desarrollo, en la medida de lo posible, no siempre, pueden venir de la mano. Nuestras pesquerías comerciales, nuestras actividades turísticas y un montón de las actividades de las cuales vive la Argentina dependen de que ese mar esté saludable, viviente y lleno de vida", sostuvo.
En esa línea, puso especial énfasis en el papel que cumplen los tiburones dentro del ecosistema marino. "Son como los enfermeros del océano, me gusta decirles a mí, porque son los encargados de mantener la salud del ecosistema", expresó.
Para la referente, la preservación de estas especies no debe entenderse como una actividad separada de las necesidades humanas, sino como una condición para sostener el equilibrio ambiental del que también dependen las actividades productivas y la calidad de vida.
Educación ambiental: acercar el mar a las nuevas generaciones
Durante la entrevista, Sasso también se refirió a la importancia de involucrar a la comunidad en el cuidado de la naturaleza y destacó especialmente el trabajo con las infancias.
Como parte de las actividades impulsadas por la fundación en Río Negro, contó que realizaron una experiencia educativa en una pileta municipal con estudiantes de distintas escuelas. A través de una propuesta de búsqueda e identificación de especies bajo el agua, los chicos pudieron acercarse de manera lúdica al trabajo que realizan los biólogos y los investigadores.
"Ayer hicimos una actividad en una pileta municipal con chicos de distintas escuelas. Nosotros los ayudamos a identificar especies abajo del agua, a jugar un poco a lo que hacemos nosotros, que es ser biólogos e investigadores. Fue una actividad muy linda", relató.
Finalmente, remarcó que la responsabilidad de cuidar el ambiente involucra a toda la sociedad y que la información y la educación son herramientas fundamentales para generar cambios.
"Todos tenemos la posibilidad de impulsar en nuestras casas que haya más educación hacia la naturaleza y más compromiso, porque lamentablemente muchas de las consecuencias en el ambiente son irreversibles. Es importante tomar estas medidas, hacerse cargo y estar informado", concluyó.
Nota radial completa
La creación del Corredor de los Cinco Grandes abre así una nueva etapa para la conservación marina en Río Negro, con el desafío de sostener la investigación, el monitoreo y la educación ambiental, al tiempo que se generan oportunidades para que la riqueza natural de la costa también se traduzca en desarrollo para la región.