Lluvias e inundaciones en Viedma: apuntan contra la basura que tapa los desagües
Las intensas lluvias recientes volvieron a dejar sectores anegados en Viedma y reavivó la preocupación por el funcionamiento de los sistemas de desagüe. En ese contexto, el secretario de Servicios Públicos del municipio, Juan Casadei, hizo un llamado a la responsabilidad de los vecinos por los residuos que terminan en la vía pública y pueden obstruir los conductos pluviales.
En diálogo con el programa "Toca Madera", por Radio Noticias, el funcionario advirtió que la basura acumulada en las calles puede ser arrastrada por el agua hasta los sumideros y las estaciones de bombeo, donde provoca obstrucciones y puede ocasionar daños en los equipos.
“Necesitamos tener conciencia con respecto a los residuos en la vía pública, porque esto hace que se obstruyan los sistemas pluviales, los sumideros y, después, las rejas que decantan al río en las últimas plantas de bombeo de desagüe”, explicó.
Casadei señaló que, aunque existen sistemas de retención para evitar que los desechos lleguen directamente al río, la acumulación de elementos sigue generando inconvenientes y demanda tareas de mantenimiento.
Desde bicicletas hasta frazadas: qué encuentran en los desagües
El funcionario describió que los equipos municipales encuentran distintos tipos de residuos en los conductos, incluso objetos voluminosos que pueden complicar el funcionamiento de las estaciones de bombeo.
“Encontramos desde cubiertas hasta lo que te imaginás, bicicletas que no llegan directamente a la bomba, pero sí quedan en el ducto”, relató.
También mencionó restos de materiales que el agua arrastra y acumula dentro de las cañerías, además de frazadas y otros elementos que pueden terminar cerca de los equipos.
El problema se agrava cuando los residuos llegan a las bombas. Según explicó, estos dispositivos pueden absorberlos, trabarse y hasta quemarse, lo que obliga a retirarlos y desarmarlos para realizar las reparaciones correspondientes.
“Son bombas muy grandes, son bombas añejas también, aunque tenemos algunas nuevas que hemos recambiado. La verdad es que nos generan consecuencias”, sostuvo.
Las averías no solo implican gastos económicos, sino que también pueden reducir temporalmente la capacidad de desagote. En esos casos, algunas plantas deben funcionar con una o dos bombas menos mientras se realizan los trabajos.
“Hay que sacarla, desarmarla y hacer todo el trabajo previo. En algunos casos nos quedamos con una o dos bombas en plantas de bombeo que tienen una capacidad de desagote menor”, detalló.
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Qué pasa con los canastos de Ayacucho e Ituzaingó
Casadei también se refirió a los canastos instalados en los bulevares Ayacucho e Ituzaingó, cuya situación generó comentarios y publicaciones en redes sociales. Confirmó que hay dos estructuras que presentan problemas en sus soldaduras, pero aclaró que el sistema cuenta con otras rejas de retención instaladas antes de las bombas.
“Con los fondos hidrocarburíferos del año pasado hicimos una gran inversión con rejas previas a las bombas, que cumplen la misma función que estos canastos”, explicó.
Según indicó, esos dispositivos permiten retener los residuos que llegan a través del sistema pluvial para evitar que terminen directamente en el río. De todos modos, adelantó que el municipio comenzará a reparar los canastos en los próximos días. “Entendemos que también tienen que estar acomodados, más allá del aspecto que dan. Hay uno que está desoldado, pero vamos a empezar a acomodarlos para que no generen ningún inconveniente”, afirmó.
Retiran juncos de la costa para preparar la temporada
Además de las tareas vinculadas con el drenaje urbano, Casadei informó que el municipio trabaja en el sector costero cercano al barco hundido, con el objetivo de despejar la zona balnearia antes de la temporada de verano.
Los trabajos se realizan en conjunto con el Departamento Provincial de Aguas (DPA), que aporta maquinaria pesada para remover y retirar los juncos acumulados en distintos sectores de la costa.
“Lo que veníamos haciendo años anteriores era desmalezar los juncos, pero nos encontramos con que no era la solución. Por eso tomamos la decisión de avanzar con una máquina de gran porte, con una pala grande, para ir sacando, acarreando y despejando toda la zona balnearia”, explicó.
“Se trabajó muy bien. Es un trabajo a contratiempo, porque trabajamos con la marea baja, y se despejó bastante en toda la costa”, destacó.