Contrapunto con una junta vecinal cuando más se valoraba la relación entre partes
Una discusión entre trabajadoras municipales e integrantes de la comisión directiva de la junta vecinal de Mi Bandera derivó en la suspensión en la semana del operativo gratuito de castraciones previsto para el barrio.
LEER MÁS: Un simulacro de evacuación movilizó a bomberos y ambulancias en el barrio Inalauquen
El episodio expuso diferencias sobre el uso de la sede vecinal y el trato hacia el personal municipal, en un contexto en el que el intendente Marcos Castro había destacado la importancia de sostener el diálogo con las organizaciones barriales.
El operativo estaba previsto para desarrollarse durante la semana del 19 al 23 de octubre en la sede vecinal de Mi Bandera, ubicada en la intersección de las calles 20 y 25. El servicio también estaba destinado a vecinos de los barrios 30 de Marzo y 22 de Abril. Tras el episodio, el Municipio resolvió discontinuar el servicio e informar la programación prevista para la semana que viene en la zona de El Juncal, con el objetivo de dar continuidad a las castraciones.
El conflicto se originó cuando dos trabajadoras municipales del área de Comunicación se presentaron en el lugar para realizar tareas vinculadas con la difusión de la actividad. Desde el Municipio informaron que ambas recibieron malos tratos verbales por parte de integrantes de la comisión directiva.
LEER MÁS: Alquiler turístico en Viedma: ¿hasta cuándo hay tiempo para regularizar las propiedades?
Desde la comisión vecinal, en cambio, rechazaron esa caracterización de los hechos.
La situación contrasta con el planteo que había realizado el intendente Marcos Castro durante el acto por los 53 años de la capitalidad de Viedma, cuando se refirió al vínculo entre el Municipio y las juntas vecinales y reconoció que existen diferencias entre ambas partes.
Escuchá la nota completa:
“Tenemos puntos a favor y puntos totalmente en disconformidad de ellos para nosotros y de nosotros para ellos, pero eso no nos impide sentarnos en una mesa”, sostuvo el intendente al describir la relación con las organizaciones barriales.
En la misma intervención, Castro afirmó: “Que pensemos distintos no quiere decir que seamos enemigos bajo ningún punto de vista”. El jefe comunal planteó así la necesidad de mantener espacios de diálogo y construir acuerdos más allá de las diferencias políticas o institucionales.