Viedma celebra a una campeona del mundo: Vicky Sánchez se bañó de oro en Gualeguaychú
Victoria Sánchez, representante del Club Náutico La Ribera de Viedma, vivió una experiencia inolvidable en el Mundial de Canotaje de Gualeguaychú. Junto a Valeria Cilleruello, palista de Neuquén, consiguió la medalla de oro en la categoría 40-44 años, con un tiempo de 1h18m57s48.
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La dupla se impuso sobre Natalia Lallana y Lorena Ramos, quienes finalizaron segundas con 1h22m00s82, mientras que Adriana Blater y Abigail Claus completaron el podio con un registro de 1h24m31s88.
“Llegué a Gualeguaychú con una competencia fuerte en lo individual, tratando de estar entre los primeros diez lugares, y terminé con una medalla de oro colgada en el pecho”, contó Sánchez, quien destacó el trabajo realizado junto a sus compañeros del Club Náutico La Ribera y su entrenador, Santiago Fredes.
La palista explicó que el objetivo inicial estaba puesto en la prueba individual, pero la posibilidad de competir junto a Cilleruello terminó convirtiéndose en una oportunidad especial. “Congeniamos desde el día uno, pudimos entendernos”, señaló sobre una dupla que logró posicionarse primera desde el comienzo de la regata.
Un sueño que llegó después de años de espera
Sánchez comenzó a practicar canotaje hace apenas dos años y encontró en el deporte una oportunidad para cumplir uno de sus grandes objetivos: representar a la Argentina en una competencia internacional.
“Lo que más me importaba era estar a la altura de las circunstancias. Me crucé con grandes valores del canotaje. Mi sueño era representar a la Argentina y me entrené para estar a la altura”, expresó.
Su camino hasta el podio mundialista también estuvo marcado por decisiones personales, responsabilidades familiares y los desafíos que implica iniciarse en una disciplina deportiva en la adultez. Con 49 años, debió afrontar sus propios prejuicios y las miradas ajenas, pero nunca abandonó la idea de intentarlo.
“De más chica tuve otras decisiones de vida. El universo mandó que sea de esta manera y valió la pena esperar tanto”, reflexionó. También destacó el acompañamiento a sus hijos deportistas y las dificultades que implica sostener las responsabilidades familiares mientras se busca crecer en el deporte.
“Una mira la edad, la mirada de los demás, los prejuicios propios, el tiempo, pero yo quería y siempre lo iba a dar todo”, afirmó.
Tres horas diarias de entrenamiento
Detrás del resultado hubo un proceso exigente que involucró a todo el equipo. Sánchez contó que los entrenamientos se extendían durante tres horas diarias, de lunes a lunes, con trabajo en el agua y sesiones de gimnasio.
“Por momentos se disfrutó y por momentos se sufrió. Trabajamos a conciencia con todo el equipo, incluso los que no venían al Mundial. Es un desgaste grande”, explicó.
En ese sentido, remarcó que la medalla no es solamente el resultado de una competencia, sino también del esfuerzo colectivo y del acompañamiento recibido durante la preparación.
La adaptación a la dupla fue otro factor importante. Aunque ambas tenían como prioridad la prueba individual, encontraron rápidamente una buena conexión para afrontar juntas la carrera que finalmente las llevó a lo más alto del podio.
Los próximos desafíos de Victoria Sánchez
Después de la consagración mundialista, Sánchez piensa en nuevos desafíos, aunque por ahora prefiere disfrutar del camino y de las experiencias que le brinda el canotaje.
“Me gustaría una competencia afuera en algún momento, pero estamos viendo acá. Me divierto mucho, me distrae estar en las competencias y conocer otros palistas. Mi mayor objetivo era representar a la Argentina, lo demás es un plus”, sostuvo.
Entre sus próximos objetivos aparece la posibilidad de participar en la Regata del Río Negro en K1, además de probarse en la Confluencia y la Maragata. La intención es conocer cómo responde en las pruebas individuales, un desafío que reconoce como especialmente exigente desde lo mental.