Lo acusaron de conducir ebrio, quiso hacerse el test y el alcoholímetro no funcionaba: qué se resolvió
Un agricultor de General Conesa recuperó su camioneta y su licencia de conducir luego de que la Justicia ordenara a la Municipalidad. Se lo habían retenidos durante un procedimiento por una presunta infracción vinculada al consumo de alcohol al volante. El hombre negó haber conducido alcoholizado y aseguró que intentó realizarse un test, pero no pudo hacerlo porque el alcoholímetro municipal estaba fuera de servicio.
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El episodio comenzó cuando inspectores municipales labraron un acta en la que afirmaron haber observado al agricultor consumir alcohol mientras conducía una Chevrolet S10. También dejaron asentado un supuesto impedimento a la tarea de fiscalización. A partir de ese procedimiento, le retuvieron el vehículo y el carnet de conducir.
Sin embargo, el hombre presentó una versión distinta de lo ocurrido. Sostuvo que la camioneta estaba estacionada y que la persona que consumía bebidas alcohólicas era otra, con quien mantenía una conversación. Además, cuestionó que se le atribuyera una conducción bajo los efectos del alcohol sin que se hubiera realizado una prueba para comprobarlo.
Según su planteo, intentó someterse voluntariamente a un control de alcoholemia, pero el dispositivo municipal no funcionaba. Ante esa situación, buscó otras alternativas: recurrió a dependencias de la Municipalidad, al Hospital de General Conesa y a un laboratorio privado. Ninguna de esas gestiones permitió concretar el examen.
El agricultor también acudió a la Comisaría 20, donde dejó constancia de los intentos que había realizado para obtener una medición objetiva de su estado. Luego llevó el caso ante la Justicia para solicitar la devolución de la camioneta y de la licencia.
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El juez advirtió que en las constancias del procedimiento no figuraba un resultado de alcoholemia ni otro examen clínico o de laboratorio que permitiera acreditar objetivamente la presencia de alcohol. También señaló que no surgía una negativa expresa del conductor a someterse al control. Por el contrario, la documentación presentada daba cuenta de sus gestiones para realizarlo.
Estos elementos llevaron al magistrado a considerar que existían motivos suficientes para cuestionar, al menos de manera preliminar, la regularidad del procedimiento. A eso se sumó el impacto que la retención podía tener sobre el trabajo del hombre, dedicado a la actividad agrícola.
La resolución tuvo en cuenta que la camioneta y la licencia son herramientas necesarias para desarrollar esas tareas y que una demora podía comprometer los tiempos de producción. En particular, advirtió que perder una oportunidad de siembra podría generar un perjuicio difícil de reparar más adelante.
Con esos argumentos, la Justicia ordenó al municipio devolver la Chevrolet S10 y la licencia de conducir en un plazo de 24 horas desde la notificación. Además, estableció que la restitución no podía quedar supeditada al pago de la multa, los gastos de acarreo, la estadía del vehículo ni otros cargos derivados del procedimiento.
La decisión, sin embargo, no implica que la infracción haya quedado anulada ni que la Justicia haya determinado que el agricultor no conducía alcoholizado. Se trata de una medida cautelar, de carácter provisional, que no resuelve el fondo de la cuestión. La Municipalidad podrá continuar con el trámite administrativo y definir si corresponde aplicar una sanción, respetando las garantías legales.
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