¿Nevó en Viedma? La pelusa de los álamos convirtió la costanera en un paisaje inusual
La mañana de este viernes 16 de octubre dejó una postal llamativa en la costanera de Viedma. Una nube de pequeñas fibras blancas se desplazó por el aire y, empujada por el viento, generó un efecto visual que por momentos parecía una nevada. La escena sorprendió a quienes circulaban por el sector y convirtió una mañana habitual en un espectáculo inesperado.
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El fenómeno se produce por la pelusa que desprenden los álamos, un material vegetal que desde hace varios días se observa en distintos sectores de la ciudad. Sin embargo, las condiciones de viento de esta jornada hicieron que las fibras se levantaran y se dispersaran en grandes cantidades, creando una imagen que llamó la atención de varios.
La postal no pasó inadvertida para los automovilistas. Varios conductores frenaron para sacar fotos y grabar videos del particular escenario, en el que la pelusa blanca flotaba y cruzaba las calles como si fueran copos de nieve. Las imágenes reflejaron una escena poco habitual para esta época del año en la capital rionegrina.
Más allá de lo curioso del paisaje, la presencia de esta pelusa puede resultar molesta para algunas personas, especialmente para quienes tienen alergias respiratorias. Aunque las fibras de los álamos no son, por sí mismas, el principal alérgeno, pueden transportar polen y otras partículas del ambiente, además de generar irritación en ojos, nariz y garganta en personas sensibles.
Por eso, los especialistas recomiendan durante estos días se recomienda evitar la exposición prolongada si aparecen molestias. Además, si se vive cerca de estos lugares, mantener las ventanas cerradas cuando la pelusa es abundante y lavarse la cara y las manos después de estar al aire libre.
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