2026-10-15

Biofertilizantes: una alternativa de bajo costo para la producción hortícola en Conesa

La experiencia busca contribuir a la transición agroecológica y reducir la dependencia de insumos externos.

La búsqueda de alternativas al uso intensivo de agroquímicos y fertilizantes comerciales suma experiencias en el Valle de Conesa. En ese contexto, la licenciada en Ciencias del Ambiente Luana Froio presentó los resultados de un ensayo con un biofertilizante orgánico a base de harina de pescado, aplicado en un cultivo de zapallo, con el objetivo de aportar conocimientos para avanzar hacia una producción más sustentable.

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En diálogo con Radio Noticias (105.5), la joven profesional contó sobre su tesis final en la Universidad Nacional de Río Negro, que realizó en base a una pequeña chacra del Idevi de Viedma, donde se desarrollan prácticas de transición agroecológica desde hace varios años.

La experiencia se centró en evaluar cómo respondía el cultivo de zapallo tetsukabuto a la aplicación de este preparado. “Un alto porcentaje de productores hortícolas actualmente” se encuentra en una situación de vulnerabilidad socioeconómica.

A eso se suma el “uso intensivo de agroquímicos de media y alta toxicidad aplicados frecuentemente en los campos de las chacras, sin los resguardos mínimos” señaló la licenciada.

La investigación se enmarca en una problemática que atraviesa a parte de los productores hortícolas de la región. Froio advirtió sobre la vulnerabilidad socioeconómica del sector y la dependencia de insumos externos que caracteriza al sistema productivo actual.

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Por otro lado, la licenciada alertó que estas prácticas pueden poner en riesgo “la salud de las familias productoras, de los consumidores en general, y obviamente también de los bienes comunes del ambiente”.

Frente a este escenario, consideró necesario buscar otras herramientas para la producción. “Una de esas alternativas es este paso hacia una agricultura más sustentable, una transición agroecológica”, señaló.

NoticiasNet · Luana Froio

Un proceso que requiere tiempo y evaluación

El ensayo con el biofertilizante a base de harina de pescado fue una prueba piloto y no una evaluación general de todos los preparados disponibles. Froio explicó que el trabajo buscó observar su comportamiento en un cultivo particular y que todavía es necesario continuar con las pruebas para conocer sus efectos en diferentes producciones.

“Se viene llevando a cabo principalmente de esta manera, a prueba y error, como todo lo que es una novedad”, afirmó.

La elaboración del biofertilizante requirió tiempo de preparación y maduración, además de considerar los ciclos de siembra y cosecha del cultivo. En ese sentido, la profesional remarcó que los plazos dependen del tipo de producto utilizado y de las condiciones de cada experiencia.

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Según explicó, los ingredientes empleados son accesibles y no representan un gasto elevado. “La elaboración de biopreparados, como por ejemplo el biofertilizante que nosotros realizamos, es a un bajo costo y los productos que se utilizaron, los ingredientes, son generalmente de fácil acceso”, indicó.

De todos modos, aclaró que su tesis no incluyó una comparación económica formal entre el fertilizante comercial y el biofertilizante. “Sí nosotros podemos medianamente analizar los costos y obviamente es menos”, expresó al referirse al gasto que implicó la elaboración del preparado utilizado en el ensayo.

Para Froio, el desafío va más allá de encontrar una alternativa a los insumos convencionales. La transición agroecológica también debe contemplar las consecuencias sociales y económicas del modelo productivo.

“Hay una necesidad urgente de un cambio frente a este sistema productivo que genera muchas consecuencias”, analizó. Además, cada vez son más los productores que se animan a incorporar estas prácticas, aunque los resultados de algunas aplicaciones todavía deben estudiarse.

En ese marco, el próximo 20 de octubre se realizará la segunda jornada sobre bioestimulantes y biofertilizantes en la Cámara Agraria de General Conesa, de 9 a 12 horas. Participarán el ingeniero agrónomo Enrique Mussi del INTA; el ingeniero agrónomo Mariano Palomar, de la Cámara Agraria de General Conesa; y Froio.

El encuentro buscará compartir conocimientos y alternativas para la producción agrícola. La experiencia presentada por la licenciada se suma a los ensayos que buscan evaluar el potencial de los biofertilizantes como parte de una transición hacia sistemas productivos más sustentables, con especial atención a las necesidades de los productores hortícolas de la región.

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